<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060</id><updated>2012-01-24T22:13:03.033-03:00</updated><category term='Armorius'/><category term='Consignas'/><category term='Mirian'/><title type='text'>Scriptorium</title><subtitle type='html'>Biblioteca de trabajos realizados en el taller de escritura literaria dictado en el Centro Cultural LyF</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>28</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-3254156268356281095</id><published>2009-07-28T09:15:00.002-03:00</published><updated>2009-07-28T09:18:17.807-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Armorius'/><title type='text'>Los siete mensajeros - Dino Buzzati (1942)</title><content type='html'>&lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Habiendo salido a explorar el reino de mi padre, día a día voy alejándome de  la ciudad y las noticias que me llegan son cada vez más raras.  &lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Comencé el viaje cuando tenía poco más de treinta años y han pasado ya más de  ocho años, seis meses y quince días de ininterrumpido camino.  &lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Creía, en el momento de partir, que en pocas semanas habría alcanzado los  confines del reino; por el contrario, seguí encontrando nuevas gentes y países y  en todas partes hombres que hablaban mi mismo idioma y que decían ser mis  súbitos. A veces pienso que la brújula de mi geógrafo se ha enloquecido y que,  creyendo avanzar siempre hacia el sur, en realidad damos vueltas sobre nuestros  propios pasos sin aumentar jamás la distancia que nos separa de la capital; esto  podría explicar por qué no estamos ahora junto a la extrema frontera.  &lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Pero más frecuentemente me atormenta la duda de que este confín no existía,  que el reino se extienda sin límite alguno y que, por más que yo avance, jamás  podré arribar a la frontera. Empecé el viaje cuando tenía más de treinta años,  demasiado tarde, quizás. Los amigos, los mismos familiares, se burlaban de mi  proyecto, opinando que iba a despilfarrar los mejores años de mi vida. Pocos de  mis leales, en realidad, aceptaron partir.  &lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Si bien era algo descuidado -mucho más que ahora- me preocupé de poder  comunicarme, durante el viaje, con mis seres queridos; entre los caballeros de  la escolta elegí los siete mejores para que me sirvieran de mensajeros. Creí,  ignorante de mí, que tener siete mensajeros era una verdadera exageración.  &lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Con el transcurso del tiempo advertí, por el contrario,  que eran ridículamente  pocos, a pesar de que ninguno de ellos fue asaltado por los bandidos ni malogró  su cabalgadura. Los siete me han servido con una tenacidad y una devoción que  difícilmente podré recompensar.  &lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Para distinguirlos con facilidad les puse nombres cuyas iniciales eran  alfabéticamente progresivas: Alejandro, Benito, Carlos, Daniel, Eduardo,  Federico, Gregorio.  &lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Poco acostumbrado a estar lejos de mi casa, envié al primero, Alejandro, al  caer la noche del segundo día de viaje, cuando habíamos recorrido ya unas  ochenta leguas. A la noche siguiente, para asegurarme la continuidad de las  comunicaciones, envié al segundo, después al tercero, después al cuarto,  consecutivamente, hasta la octava tarde del viaje en que partió Gregorio. El  primero todavía no había regresado.  &lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Llegó la décima noche mientras acampábamos en un valle deshabitado. Supe por  Alejandro que su rapidez había sido menor a la prevista; había pensado que,  yendo separado y en un corcel inmejorable, podría recorrer en el mismo tiempo  el doble de distancia que nosotros, pero no había recorrido el doble, sino sólo  una vez y media; en una jornadas, mientras nosotros avanzábamos cuarenta leguas,  él avanzaba sesenta, pero no más.  &lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Lo mismo pasó con los otros. Benito, que partió la tercera noche del viaje,  retornó recién a la décima quinta; Carlos, que partió a la cuarta noche, nos  alcanzó en la vigésima. Muy pronto comprendí que bastaba multiplicar por cinco  los días que llevábamos viajando para saber cuándo volvería el mensajero.  &lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Al alejarnos constantemente de la capital, el itinerario de los mensajeros se  hacía cada vez más largo. Después de cincuenta días de camino el intervalo entre  un arribo u otro comenzó a espaciarse sensiblemente; mientras antes veía llegar  al campamento un mensajero cada cinco días, el intervalo llegó a hacerse de  veinticinco días; la voz de mi ciudad, de esa manera, se volvía cada vez más  apagada: pasábamos semanas enteras sin tener ninguna noticia.  &lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Una vez que transcurrieron seis meses -ya habíamos atravesado los montes  Fasani- el intervalo entre uno y otro arribo de los mensajeros aumentó a cuatro  meses. Ahora ellos me traían noticias lejanas; el sobre me llegaba ajado,  muchas veces con manchas de humedad, debido a las noches que el portador se  había visto obligado a pasar al sereno.  &lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Avanzábamos aún. En vano buscaba persuadirme de que las nubes que se  deslizaban rápidamente sobre mí eran iguales a las de mi niñez, que el cielo de  la ciudad lejana no era diferente de la cúpula azul que tenía sobre mí, que el  aire era el mismo, igual el soplo del viento, idénticas las voces de los  pájaros. Las nubes, el cielo, el aire, los vientos, los pájaros se me aparecían  en verdad, como cosas nuevas y diversas; y yo me sentía extranjero.  &lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;¡Adelante! ¡Adelante! Vagabundos encontrados por la llanura me decían que los  confines no estaban lejos. Yo incitaba a mis hombres a no descansar, borraba las  palabras descorazonadoras que se formaban sobre sus labios.  &lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Ya habían pasado cuatro años de mi partida. ¡Qué larga fatiga! La capital, mi  casa, mi padre, se habían vuelto extrañamente remotos, casi no me parecían  reales. Ahora pasaban fácilmente veinte meses entre las sucesivas apariciones de  los mensajeros. Me traían curiosas misivas amarillentas por el tiempo y en ella  encontraba nombres olvidados, modos de decir insólitos para mí, sentimientos que  no lograba comprender. A la mañana siguiente, después de una sola noche de  reposo, mientras nosotros nos poníamos en camino, el mensajero partía en  dirección opuesta, llevando a la ciudad las cartas que yo había preparado en ese  mismo tiempo.  &lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Pero ya han transcurrido ocho años y medio. Esta noche cenaba solo en mi  tienda cuando entró Daniel, que aún lograba sonreír, aunque estaba muerto de  cansancio. Hace casi siete años que no lo veía. Durante todo este período  larguísimo no ha hecho más que correr, atravesando praderas, bosques y  desiertos, cambiando quién sabe cuántas veces de cabalgadura, para traerme el  paquete de sobres que hasta ahora no he tenido deseos de abrir. Ya se fue a  dormir y volverá a partir mañana mismo, al amanecer.  &lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Partirá por última vez. Consultando el calendario calculé que, aunque todo  salga bien, yo continuando mi camino como lo he hecho hasta ahora y él el suyo,  no podré volver a ver a Daniel hasta dentro de treinta y cuatro años. Entonces  tendré setenta y dos.  &lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Pero comienzo a sentirme cansado y es probable que me muera antes. No lo  volveré a ver. Dentro de treinta y cuatro años (quizás antes, mucho antes)  Daniel descubrirá, inesperadamente, los fuegos de mi campamento y se preguntará  por qué nunca antes le resultó el trayecto tan corto.  &lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Como esta noche, el buen mensajero entrará en mi tienda con las cartas  amarillas, llenas de absurdas noticias de un tiempo ya sepultado; pero se  detendrá en el umbral y me verá inmóvil tendido sobre el camastro, flanqueado  por dos soldados con antorchas, muerto.  &lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;¡Anda, pues, Daniel, y no me digas que soy cruel! Lleva mi último saludo a la  ciudad donde nací. Tú eres la última ligazón con el mundo que en un tiempo fue  también mío. Los mensajes recientes me han hecho saber que han cambiado muchas  cosas, que mi padre ha muerto, que la corona pasó a mi hermano mayor, que me  consideran perdido, que han construido altos palacios de piedra, allá, donde  estaban las encinas a cuya sombra solíamos jugar. De cualquier manera, siempre  seguirá siendo mi vieja patria. Tú eres la última atadura con ella, Daniel.  &lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;El quinto mensajero, Eduardo, que me alcanzará, si dios quiere, dentro de un  año y ocho meses, no podrá volver a partir porque no tendrá tiempo de regresar.  Después de ti, el silencio, ¡oh, dios mío!, a menos que encuentre los anhelados  confines. Pero cuanto más avanzo, más me convenzo de que no existe frontera. No  existe, sospecho, frontera alguna, por lo menos en el sentido que habitualmente  le damos. No hay muralla de separación, ni ríos divisorios, ni montañas que  cierran el paso. Probablemente atravesaré el límite sin ni siquiera advertirlo  e, ignorante de mí, continuaré mi camino. Por eso he decidido que cuando Eduardo  y los demás mensajeros, después de él, me alcancen nuevamente, en vez de volver a  tomar el camino de la capital, se me adelante, para que yo pueda saber con  anterioridad lo que me espera.  &lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Desde hace un tiempo una ansiedad inusitada se apodera de mí por las noches  y ya no se trata de la añoranza de las alegrías pasadas, como en los primeros  tiempos del viaje; más bien es la impaciencia de conocer la tierra ignota a la  que me dirijo.  &lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Advierto -y no se lo he confiado hasta ahora a nadie- cómo de día en día, a  medida que avanzo hacia la improbable meta, el cielo irradia una luz insólita  como jamás había visto, ni siquiera en sueños. Ha quedado definitivamente atrás  el último cielo azul.  &lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Las plantas, los montes, los ríos que atravesamos, parecen hechos de una  esencia diferente de lo ya conocido y el aire me acerca presagios que no sé  transmitir.  &lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Una nueva esperanza me llevará mañana por la mañana aun más adelante, en  dirección a aquella montaña inexplorada que ahora ocultan las sombras de la  noche. Una vez más levantaré el campamento, y Daniel desaparecerá en el  horizonte en dirección opuesta, para llevar a la ciudad remota mi inútil  mensaje.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-3254156268356281095?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/3254156268356281095/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/07/los-siete-mensajeros-dino-buzzati-1942.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/3254156268356281095'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/3254156268356281095'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/07/los-siete-mensajeros-dino-buzzati-1942.html' title='Los siete mensajeros - Dino Buzzati (1942)'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-9198453929411348638</id><published>2009-07-17T18:47:00.002-03:00</published><updated>2009-07-17T18:49:28.940-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Armorius'/><title type='text'>Consigna semana 20/7</title><content type='html'>Continuaremos con las obras de teatro y los cuentos para el concurso.&lt;br /&gt;Si quieren traer algún otro texto de temática libre pueden hacerlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-9198453929411348638?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/9198453929411348638/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/07/consigna-semana-207.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/9198453929411348638'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/9198453929411348638'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/07/consigna-semana-207.html' title='Consigna semana 20/7'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-1625293510488772857</id><published>2009-07-10T09:31:00.002-03:00</published><updated>2009-07-10T09:37:32.422-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Armorius'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Consignas'/><title type='text'>Consigna semana 14/7</title><content type='html'>La consigna persiste en ser múltiple:&lt;br /&gt;1. continuar trabajando en el texto para el concurso, el cual se comenta y corrige en clase.&lt;br /&gt;2. continuar con la escritura de la mini obra de teatro&lt;br /&gt;3. leer "La cita" de Masliah (publicado más abajo) como orientador del tono en que escribiremos la mini obra de teatro: lo tragicómico, lo ridículo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya les envié un mail avisando que este lunes 14 no estaré.&lt;br /&gt;Seguimos por mail.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-1625293510488772857?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/1625293510488772857/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/07/consigna-semana-147.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/1625293510488772857'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/1625293510488772857'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/07/consigna-semana-147.html' title='Consigna semana 14/7'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-1601347261008265984</id><published>2009-07-06T20:47:00.001-03:00</published><updated>2009-07-06T20:52:19.757-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Armorius'/><title type='text'>La cita - (Leo Masliah)</title><content type='html'>Un hombre sentado solo en una mesa de un bar junto a una ventana que está abierta. Una muchacha viene caminando por la calle. Pasa por al lado de la ventana y el hombre le dice... (algo que está escrito acá en este papel). Ella lo mira y le pregunta: "¿A mí me hablás?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él enrojece y contesta: "Sí, pero le pido disculpas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella dice: "¿Puedo pasar?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él contesta que sí, mientras se lleva la mano al bolsillo del saco y examina el escaso contenido de su billetera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella dice "No te hagas problema, pienso pagar lo que consuma".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La muchacha, vista desde la calle, franquea la puerta del bar. Mientras dice “hola”, retira un poco de la mesa la silla en la que se va a sentar, para poder hacerlo. Se trata la silla opuesta a la del hombre respecto de la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre enciende nerviosamente un cigarrillo y luego extiende la cajilla a la muchacha diciendo "Perdoná, no te ofrecí, ¿fumás?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella dice: "No." Y luego dice también: "Así que... ¿te gusto?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él contesta: "Sí claro, pero no sé, en fin..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se miran en silencio. El hombre dice: "No te ofendas, pero me gustaría saber ante todo si te sentaste conmigo por razones de trabajo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La muchacha lo acaricia y le dice: "No, bobito, estoy acá porque me enamoré de vos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acercan las caras de ambos. Se besan. Luego la muchacha dice: "¡Uy, me tengo que ir!"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él contesta: "Esperá, ¿cuándo nos podemos ver?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella dice "Cuanto antes, espero".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él dice: "Bueno, nos encontramos a las ocho en Sarmiento y Abel Giménez".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella contesta: "La hora me viene bien, pero no sé cuál es Abel Giménez".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él dice "Es la segunda después de Mulligan".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella dice "¿Mulligan? No la conozco. Mejor nos vemos en el bar de Uruguay y Trostki".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¿Uruguay y qué?" pregunta él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Y Trostki" contesta ella. Él pregunta: "¿Qué calle es esa? ¿Qué nombre tenía antes?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No sé, yo siempre la conocí por Trostki" dice ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Y decime, ¿no te vendría bien en Sandokán y Paraguay?" pregunta él. Y agrega: "Yo siempre paro ahí".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Mirá, Paraguay la conozco" dice ella, "pero Sandokán no".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él contesta: "Bueno, ¿dónde querés que nos encontremos?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Acá" dice ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Imposible" replica él, "a esa hora este lugar está tan lleno que no entra un alfiler".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Bueno" dice ella, "te voy a dar la dirección de mi casa, creo que va a ser lo mejor".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre anota mientras la muchacha le dice: “Reconquista y Florida”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¡Reconquista y Florida no se cruzan!" dice él, levantando la vista del papel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¿Me vas a decir a mí?" dice ella. "Yo vivo ahí".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él contesta: "Sé perfectamente que no se cruzan, toda la vida trabajé por esa zona".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Bueno" dice ella, "si te parece que no se cruzan, entonces no vengas nada".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Claro que no voy a ir" dice él. "No me gustan las bromas pesadas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¿Sabés una cosa?" dice ella. "Sos un imbécil, si te digo que vivo ahí es porque vivo ahí".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Mirá, no sigas con eso porque no me vas a poder engañar, pedazo de estúpida" le dice él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Pero nunca vi un tipo más tarado" contesta ella, "La hubiéramos pasado rebién esta noche en mi casa..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Sí, sí, andate un poquito a la mierda" dice él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La puta que te parió" dice ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre se levanta iracundo y vuelca todo lo que hay en la mesa sobre la falda de la muchacha gritando: "¡No te metas con mi madre!"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atrás, el mozo del bar llama la atención de un agente de policía sobre lo que está ocurriendo. Escena de pugilato entre el hombre y la muchacha. El policía se acerca gritando "alto, alto". Luego se lleva a los contendientes a una comisaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde el hombre está durmiendo en una celda. Un policía le abre la puerta diciendo: "Despiértese, Gómez".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¿Eh?" dice él, incorporándose un poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El agente le dice: "puede irse", y lo conduce a una habitación donde le hace entrega de sus efectos personales. Gómez toma posesión de ellos y dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Quisiera hacerle una pregunta. ¿Podría darme usted la dirección de esa mujer que vino acá conmigo?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¡No señor!" contesta enojado el policía, "le prohíbo que vuelva a ver a esa mujer. Si no se lleva bien con ella déjela tranquila y se acabó, ¿está claro?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Sí" dice Gómez.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-1601347261008265984?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/1601347261008265984/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/07/la-cita-leo-masliah.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/1601347261008265984'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/1601347261008265984'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/07/la-cita-leo-masliah.html' title='La cita - (Leo Masliah)'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-6800895814695954676</id><published>2009-07-03T09:19:00.003-03:00</published><updated>2009-07-03T09:25:15.477-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mirian'/><title type='text'>Los zapatos del labriego (consigna 01.06.09)</title><content type='html'>-Le digo de corazón, siempre me gustaron las pinturas  pero ese cuadro encierra algún enigma, está cargado de un simbolismo que solo Usted conoce y de eso no me cabe la menor duda, pues teniendo tantos cuadros valiosos le asignó un lugar de privilegio -quien así hablaba era el señor  &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Chambert&lt;/span&gt;,  invitado del señor  &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Ramsay&lt;/span&gt;. Los dos, tras la cena, fumaban  &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;tranquilamente&lt;/span&gt; sus pipas para luego tomar una copa  de coñac.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       -Tiene Usted razón, esta cargado de un gran simbolismo. Fue un regalo de mi padre antes de morir pero lo había dejado en la casa que poseo en  Le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Mans&lt;/span&gt;. La historia  fue referida por él mismo y de ella no hay testigos,  por tal motivo dejo a su criterio &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;considerarla&lt;/span&gt; verídica o no. Se había enamorado mi padre de una hermosa muchacha, de cabellos muy negros, talle esbelto y ojos inmensos e inquietos, 16 años contaba la joven y su familia tenia una posada. La situación de mi familia era diferente, no poseían nada y mi padre ni siquiera un oficio. Los padres de la moza no veían con buenos ojos la relación, así que con la primer excusa que encontraban se quejaban a mi abuelo hasta que para poner fin al asunto decidió enviarlo con un pariente. Marchó triste, pero prometiendo a la muchacha volver para casarse. Fue a vivir con un tío sin instrucción, soltero y generoso  en un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;pueblito&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;cerealero&lt;/span&gt; de una de las regiones más ricas y fértiles del valle del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Po&lt;/span&gt;, en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;Lombardía&lt;/span&gt;. Era de edad avanzada, &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;solterón&lt;/span&gt; y con un  ojo afectado de cataratas, necesitaba ayuda, así que recibió al sobrino con los brazos abiertos. A mi padre desde un inicio le gustó la campiña,  cierto que estaban un poco retirados pero se contemplaba la verde llanura en todo su esplendor, con las casas diseminadas cerca de las márgenes del río, los campos cultivados, los animales pastando.  Hacía un poco de todo, arrastraba el arado, daba de comer a los animales, segaba el trigo, ataba las gavillas, cepillaba madera, en fin, trabajaba duro pero  ganaba bien y todos le querían. Cierto día, después de varios meses en el lugar, se fue con unos muchachos con los que había hecho amistad, al pueblo. En una cantina comieron y bebieron a gusto, luego salieron a caminar por la pequeña plaza colmada de gente. Entre la muchedumbre se destacaban unos militares con sus impecables uniformes de galones &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;deslumbrantes&lt;/span&gt; y hermosos sables. La multitud les habría paso mientras ellos, majestuosos en su andar, avanzaban con la frente alta como si quisieran mostrar que estaban muy por encima de cuantos los rodeaban. Una mujer envuelta en sucios harapos se acercó pidiendo una limosna. El militar mas bajo de estatura era quien marchaba al frente,  con parsimonia sacó una moneda de oro y se la entregó. Ella, agradecida, intentó besarle la mano pero el militar, con gesto brusco la retiró y apuró el paso, los demás lo siguieron. La multitud con poco disimulada alegría los miraba alejarse lo cual evidenciaba  que no eran bienvenidos. Tras el incidente la animada plaza continuó su vida dominical. Los jóvenes volvieron del pueblo bien entrada la noche y con algunas copas de más pero al día siguiente, como todos los días, estaban aplicados a sus labores. Pasaban los días hasta que finalmente se presentó el invierno. Oscurecía temprano, tío y sobrino se retiraban a descansar antes de las diez. Esa noche caía una nieve menuda que iba cubriendo todo con una fina capa, ya dormían  cuando  los  perros comenzaron a ladrar,  ninguno pensó en salir a mirar cuando sintieron unos golpes en la puerta. Mi padre abrió, frente a él estaban algunos de aquellos militares que había visto meses antes. Ahora el  aspecto era bien diferente, se veían vencidos, maltrechos, fatigados, sucios. No hablaban italiano así que les hizo seña para que pasaran mientras el tío salía de su habitación a ver que sucedía. Con cierta &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;desconfianza&lt;/span&gt; entraron tres soldados, recorrieron la casa y al comprobar que, salvo el anciano y el joven, no había nadie más pidieron al resto que pasara, dejando dos centinelas en la puerta, pues traían consigo un herido. Habían cortado ramas y con ellas armaron una parihuela donde lo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;transportaban&lt;/span&gt;. El tío de inmediato atizó la lumbre y todos se sentaron cerca para calentarse. Mi padre fue a buscar agua limpia y unas toallas para el herido. Un hombre que se presentó como el sargento &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;Blanchet&lt;/span&gt; con las pocas palabras que conocía de italiano explicó que debían llevar al herido hasta la frontera pero que tras varios días de marcha se habían quedado sin víveres y aun faltaban más de 200 &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;kms&lt;/span&gt;, querían algo para comer. Aun no terminaba de explicar cuando el tío, poniendo de manifiesto la típica &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;hospitalidad&lt;/span&gt; campesina, calentaba los restos de la cena. El sargento  intercambió algunas palabras con el herido que se veía muy débil e incluso parecía tener fiebre.  Mi padre le limpió un poco la herida del hombro, luego puso una toalla mojada sobre su frente y con un gesto los invitó a sentarse. Algunos, atraídos por el olor de la carne, se habían sentado antes de ser invitados. Sobre la mesa había pan, tocino, queso,  patatas,  algunos trozos de carne y tres botellas de vino. Mientras comían mi padre llevó también de comer a los centinelas. Todo cuanto había en la mesa fue devorado. Al rato estaba lista una sopa para el herido, quien hizo visibles esfuerzos por &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;incorporarse&lt;/span&gt; sin resultado alguno. El sargento &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;Blanchet&lt;/span&gt; se aprestaba a dar la orden para que un soldado lo alimentara cuando mi padre hizo señas que continuaran pues él se ocuparía. El tío trajo una manta y abrigó mejor al herido que lo miró agradecido. Luego del descanso y la cena estaban todos más animados y con gestos agradecían la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;hospitalidad&lt;/span&gt;. El tío abrió una botella de grapa. A esa botella siguió otra. El alcohol había puesto a todos locuaces y de muy buen humor pero había que emprender la marcha. Le  dieron  un poco de comida &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;cuidadosamente&lt;/span&gt; envuelta, dos botellas de vino, una de grapa y agua. Bajo la influencia de la grapa, el sargento &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;Blanchet&lt;/span&gt; hablaba con voz fuerte y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;parsimoniosa&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;gesticulando&lt;/span&gt; mucho como si así lo fuesen a comprender mejor.  Estaba realmente conmovido. Abrazó al tío &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;efusivamente&lt;/span&gt; y le &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;dio&lt;/span&gt; dos monedas de oro. A mi padre, además del abrazo  lo besó en la mejilla. Salieron todos dando las gracias, los centinelas que habían permanecido afuera, también &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;agradecieron&lt;/span&gt;. El tío fue por su vieja yegua y la &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_26"&gt;dio&lt;/span&gt; al sargento para que pudiesen llevar al herido. Todos quedaron emocionados. Se impartieron nuevas órdenes, solo el sargento y un oficial más quedaron con el herido para continuar viaje, el resto regresaba a la ciudad. Momentos antes de partir el sargento hizo escribir a mi padre su nombre y el del tío en un papel que luego guardó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_27"&gt;cuidadosamente&lt;/span&gt; doblado, en el bolsillo de su chaqueta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marchaban aliviados por poder llevar al herido en la vieja yegua e iban dejando las huellas en la nieve mientras saludaban en señal de despedida. Ahí mi padre reparó en las viejas botas del herido, que estaban incluso agujereadas, por más que no caminase se helaría con seguridad. Gritó para que se detuvieran y volvió trayendo sus zapatos de labriego que estaban casi nuevos. El herido lo miró largamente y apretándole fuerte la mano dijo algo que fue traducido por &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_28"&gt;Blanchet&lt;/span&gt; como “se los devolveré”. Los tres hombres y la bestia se perdieron en el frío y la oscuridad de la noche.&lt;br /&gt;Corría el año 1805, dos años después de los sucesos relatados, cuando recibieron mi padre y su tío la visita del alguacil que traía consigo un paquete conteniendo una bolsa con 1000 &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_29"&gt;luises&lt;/span&gt; de oro y este cuadro. Contó que un tal señor &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_30"&gt;Blanchet&lt;/span&gt; por orden expresa del Rey había encargado a uno de los mejores pintores de la época ese cuadro. Les entregó además del dinero un sobre donde se les invitaba a Roma el 26 de mayo a la coronación del herido que ya antes había sido proclamado rey de Italia y quien no era otro que Napoleón &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_31"&gt;Bonaparte&lt;/span&gt;. Ahí tiene Usted la historia de ese cuadro. El mismísimo Emperador de los franceses y rey de Italia, que había estado en esa humilde casa, cumplía con la promesa de “devolver” los zapatos y que juzgando por como fueron reflejados en el cuadro le fueron de gran utilidad. Mi padre compró muchas tierras en Italia y Francia  y finalmente se casó con la muchacha pero jamás pudo referir que su fortuna provenía de haber ayudado al enemigo…&lt;br /&gt;Ahora, si le parece, tomemos el coñac.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-6800895814695954676?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/6800895814695954676/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/07/los-zapatos-del-labriego-consigna.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/6800895814695954676'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/6800895814695954676'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/07/los-zapatos-del-labriego-consigna.html' title='Los zapatos del labriego (consigna 01.06.09)'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-2902178176171248177</id><published>2009-06-29T20:54:00.002-03:00</published><updated>2009-06-29T20:57:12.876-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Armorius'/><title type='text'>Casa tomada - J. Cortázar (1951)</title><content type='html'>Mirian, fijate como ocupa la casa esta "presencia invisible".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Casa tomada&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos gustaba la casa porque aparte de espaciosa y antigua (hoy que las casas antiguas sucumben a la mas ventajosa liquidación de sus materiales) guardaba los recuerdos de nuestros bisabuelos, el abuelo paterno, nuestros padres y toda la infancia.&lt;br /&gt;Nos habituamos Irene y yo a persistir solos en ella, lo que era una locura pues en esa casa podían vivir ocho personas sin estorbarse. Hacíamos la limpieza por la mañana, levantándonos a las siete, y a eso de las once yo le dejaba a Irene las ultimas habitaciones por repasar y me iba a la cocina. Almorzábamos al mediodía, siempre puntuales; ya no quedaba nada por hacer fuera de unos platos sucios. Nos resultaba grato almorzar pensando en la casa profunda y silenciosa y como nos bastábamos para mantenerla limpia. A veces llegábamos a creer que era ella la que no nos dejo casarnos. Irene rechazo dos pretendientes sin mayor motivo, a mi se me murió María Esther antes que llegáramos a comprometernos. Entramos en los cuarenta años con la inexpresada idea de que el nuestro, simple y silencioso matrimonio de hermanos, era necesaria clausura de la genealogía asentada por nuestros bisabuelos en nuestra casa. Nos moriríamos allí algún día, vagos y esquivos primos se quedarían con la casa y la echarían al suelo para enriquecerse con el terreno y los ladrillos; o mejor, nosotros mismos la voltearíamos justicieramente antes de que fuese demasiado tarde.&lt;br /&gt;Irene era una chica nacida para no molestar a nadie. Aparte de su actividad matinal se pasaba el resto del día tejiendo en el sofá de su dormitorio. No se porque tejía tanto, yo creo que las mujeres tejen cuando han encontrado en esa labor el gran pretexto para no hacer nada. Irene no era así, tejía cosas siempre necesarias, tricotas para el invierno, medias para mi, mañanitas y chalecos para ella. A veces tejía un chaleco y después lo destejía en un momento porque algo no le agradaba; era gracioso ver en la canastilla el montón de lana encrespada resistiéndose a perder su forma de algunas horas. Los sábados iba yo al centro a comprarle lana; Irene tenía fe en mi gusto, se complacía con los colores y nunca tuve que devolver madejas. Yo aprovechaba esas salidas para dar una vuelta por las librerías y preguntar vanamente si había novedades en literatura francesa. Desde 1939 no llegaba nada valioso a la Argentina. Pero es de la casa que me interesa hablar, de la casa y de Irene, porque yo no tengo importancia. Me pregunto qué hubiera hecho Irene sin el tejido. Uno puede releer un libro, pero cuando un pullover está terminado no se puede repetirlo sin escándalo. Un día encontré el cajón de abajo de la cómoda de alcanfor lleno de pañoletas blancas, verdes, lila. Estaban con naftalina, apiladas como en una mercería; no tuve valor para preguntarle a Irene que pensaba hacer con ellas. No necesitábamos ganarnos la vida, todos los meses llegaba plata de los campos y el dinero aumentaba. Pero a Irene solamente la entretenía el tejido, mostraba una destreza maravillosa y a mi se me iban las horas viéndole las manos como erizos plateados, agujas yendo y viniendo y una o dos canastillas en el suelo donde se agitaban constantemente los ovillos. Era hermoso.&lt;br /&gt;Cómo no acordarme de la distribución de la casa. El comedor, una sala con gobelinos, la biblioteca y tres dormitorios grandes quedaban en la parte mas retirada, la que mira hacia Rodríguez Peña. Solamente un pasillo con su maciza puerta de roble aislaba esa parte del ala delantera donde había un baño, la cocina, nuestros dormitorios y el living central, al cual comunicaban los dormitorios y el pasillo. Se entraba a la casa por un zaguán con mayólica, y la puerta cancel daba al living. De manera que uno entraba por el zaguán, abría la cancel y pasaba al living; tenía a los lados las puertas de nuestros dormitorios, y al frente el pasillo que conducía a la parte mas retirada; avanzando por el pasillo se franqueaba la puerta de roble y mas allá empezaba el otro lado de la casa, o bien se podía girar a la izquierda justamente antes de la puerta y seguir por un pasillo mas estrecho que llevaba a la cocina y el baño. Cuando la puerta estaba abierta advertía uno que la casa era muy grande; si no, daba la impresión de un departamento de los que se edifican ahora, apenas para moverse; Irene y yo vivíamos siempre en esta parte de la casa, casi nunca íbamos más allá de la puerta de roble, salvo para hacer la limpieza, pues es increíble como se junta tierra en los muebles. Buenos Aires será una ciudad limpia, pero eso lo debe a sus habitantes y no a otra cosa. Hay demasiada tierra en el aire, apenas sopla una ráfaga se palpa el polvo en los mármoles de las consolas y entre los rombos de las carpetas de macramé; da trabajo sacarlo bien con plumero, vuela y se suspende en el aire, un momento después se deposita de nuevo en los muebles y los pianos.&lt;br /&gt;Lo recordaré siempre con claridad porque fue simple y sin circunstancias inútiles. Irene estaba tejiendo en su dormitorio, eran las ocho de la noche y de repente se me ocurrió poner al fuego la pavita del mate. Fui por el pasillo hasta enfrentar la entornada puerta de roble, y daba la vuelta al codo que llevaba a la cocina cuando escuché algo en el comedor o en la biblioteca. El sonido venia impreciso y sordo, como un volcarse de silla sobre la alfombra o un ahogado susurro de conversación. También lo oí, al mismo tiempo o un segundo después, en el fondo del pasillo que traía desde aquellas piezas hasta la puerta. Me tire contra la pared antes de que fuera demasiado tarde, la cerré de golpe apoyando el cuerpo; felizmente la llave estaba puesta de nuestro lado y además corrí el gran cerrojo para más seguridad.&lt;br /&gt;Fui a la cocina, calenté la pavita, y cuando estuve de vuelta con la bandeja del mate le dije a Irene:&lt;br /&gt;-Tuve que cerrar la puerta del pasillo. Han tomado parte del fondo. Dejó caer el tejido y me miró con sus graves ojos cansados. -¿Estás seguro? Asentí. -Entonces -dijo recogiendo las agujas- tendremos que vivir en este lado.&lt;br /&gt;Yo cebaba el mate con mucho cuidado, pero ella tardó un rato en reanudar su labor. Me acuerdo que me tejía un chaleco gris; a mi me gustaba ese chaleco.&lt;br /&gt;Los primeros días nos pareció penoso porque ambos habíamos dejado en la parte tomada muchas cosas que queríamos. Mis libros de literatura francesa, por ejemplo, estaban todos en la biblioteca. Irene pensó en una botella de Hesperidina de muchos años. Con frecuencia (pero esto solamente sucedió los primeros días) cerrábamos algún cajón de las cómodas y nos mirábamos con tristeza.&lt;br /&gt;-No está aquí.&lt;br /&gt;Y era una cosa mas de todo lo que habíamos perdido al otro lado de la casa.&lt;br /&gt;Pero también tuvimos ventajas. La limpieza se simplificó tanto que aun levantándose tardísimo, a las nueve y media por ejemplo, no daban las once y ya estábamos de brazos cruzados. Irene se acostumbró a ir conmigo a la cocina y ayudarme a preparar el almuerzo. Lo pensamos bien, y se decidió esto: mientras yo preparaba el almuerza, Irene cocinaría platos para comer fríos de noche. Nos alegramos porque siempre resultaba molesto tener que abandonar los dormitorios al atardecer y ponerse a cocinar. Ahora nos bastaba con la mesa en el dormitorio de Irene y las fuentes de comida fiambre.&lt;br /&gt;Irene estaba contenta porque le quedaba mas tiempo para tejer. Yo andaba un poco perdido a causa de los libros, pero por no afligir a mi hermana me puse a revisar la colección de estampillas de papa, y eso me sirvió para matar el tiempo. Nos divertíamos mucho, cada uno en sus cosas, casi siempre reunidos en el dormitorio de Irene que era más cómodo. A veces Irene decía:&lt;br /&gt;-Fijate este punto que se me ha ocurrido. ¿No da un dibujo de trébol?&lt;br /&gt;Un rato después era yo el que le ponía ante los ojos un cuadradito de papel para que viese el mérito de algún sello de Eupen y Malmédy. Estábamos bien, y poco a poco empezábamos a no pensar. Se puede vivir sin pensar.&lt;br /&gt;(Cuando Irene soñaba en alta voz yo me desvelaba en seguida. Nunca pude habituarme a esa voz de estatua o papagayo, voz que viene de los sueños y no de la garganta. Irene decía que mis sueños consistían en grandes sacudones que a veces hacían caer el cobertor. Nuestros dormitorios tenían el living de por medio, pero de noche se escuchaba cualquier cosa en la casa. Nos oíamos respirar, toser, presentíamos el ademán que conduce a la llave del velador, los mutuos y frecuentes insomnios.&lt;br /&gt;Aparte de eso todo estaba callado en la casa. De día eran los rumores domésticos, el roce metálico de las agujas de tejer, un crujido al pasar las hojas del álbum filatélico. La puerta de roble, creo haberlo dicho, era maciza. En la cocina y el baño, que quedaban tocando la parte tomada, nos poníamos a hablar en vos mas alta o Irene cantaba canciones de cuna. En una cocina hay demasiados ruidos de loza y vidrios para que otros sonidos irrumpan en ella. Muy pocas veces permitíamos allí el silencio, pero cuando tornábamos a los dormitorios y al living, entonces la casa se ponía callada y a media luz, hasta pisábamos despacio para no molestarnos. Yo creo que era por eso que de noche, cuando Irene empezaba a soñar en alta voz, me desvelaba en seguida.)&lt;br /&gt;Es casi repetir lo mismo salvo las consecuencias. De noche siento sed, y antes de acostarnos le dije a Irene que iba hasta la cocina a servirme un vaso de agua. Desde la puerta del dormitorio (ella tejía) oí ruido en la cocina; tal vez en la cocina o tal vez en el baño porque el codo del pasillo apagaba el sonido. A Irene le llamo la atención mi brusca manera de detenerme, y vino a mi lado sin decir palabra. Nos quedamos escuchando los ruidos, notando claramente que eran de este lado de la puerta de roble, en la cocina y el baño, o en el pasillo mismo donde empezaba el codo casi al lado nuestro.&lt;br /&gt;No nos miramos siquiera. Apreté el brazo de Irene y la hice correr conmigo hasta la puerta cancel, sin volvernos hacia atrás. Los ruidos se oían mas fuerte pero siempre sordos, a espaldas nuestras. Cerré de un golpe la cancel y nos quedamos en el zaguán. Ahora no se oía nada.&lt;br /&gt;-Han tomado esta parte -dijo Irene. El tejido le colgaba de las manos y las hebras iban hasta la cancel y se perdían debajo. Cuando vio que los ovillos habían quedado del otro lado, soltó el tejido sin mirarlo.&lt;br /&gt;-¿Tuviste tiempo de traer alguna cosa? -le pregunté inútilmente. -No, nada.&lt;br /&gt;Estábamos con lo puesto. Me acordé de los quince mil pesos en el armario de mi dormitorio. Ya era tarde ahora.&lt;br /&gt;Como me quedaba el reloj pulsera, vi que eran las once de la noche. Rodeé con mi brazo la cintura de Irene (yo creo que ella estaba llorando) y salimos así a la calle. Antes de alejarnos tuve lástima, cerré bien la puerta de entrada y tiré la llave a la alcantarilla. No fuese que algún pobre diablo se le ocurriera robar y se metiera en la casa, a esa hora y con la casa tomada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-2902178176171248177?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/2902178176171248177/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/casa-tomada-j-cortazar-1951.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/2902178176171248177'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/2902178176171248177'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/casa-tomada-j-cortazar-1951.html' title='Casa tomada - J. Cortázar (1951)'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-1079661898324572699</id><published>2009-06-29T20:40:00.004-03:00</published><updated>2009-06-29T20:58:24.338-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Armorius'/><title type='text'>El fiord - Osvaldo Lamborghini (1967)</title><content type='html'>Una vez que hayan leído este texto habrán exorcizado todos sus demonios.&lt;br /&gt;Sergio, ¿tenías en mente algo así?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El Fiord&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y por qué, si a fin de cuentas la criatura resultó tan miserable en lo que hace al tamaño, entendámonosó, ella profería semejantes alaridos, arrancándose los pelos a manotazos y abalanzando ferozmente las nalgas contra el atigrado colchón? Arremetía, descansaba; abría las piernas y la raya vaginal se le dilataba en círculo permitiendo ver la afloración de un huevo bastante puntiagudo, que era la cabeza del chico. Después de cada pujo parecía que la cabeza iba a salir: amenazaba, pero no salía; volvíase en rápido retroceso de fusil, lo cual para la parturienta significaba la renovación centuplicada de todo su dolor. Entonces, El Loco Rodríguez, desnudo, con el látigo que daba pavor arrollado a la cintura óEl Loco Rodríguez, padre del engendro remolón, aclaremosó, plantaba sus codos en el vientre de la mujer y hacía fuerza y más fuerza. Sin embargo, Carla Greta Terón no paría. Y era evidente que cada vez que el en-gendro practicaba su ágil retroceso, laceraba óen finó la dulce entraña maternal, la dulce tripa que lo contenía, que no lo podía vomitar.&lt;br /&gt;Se producía una nueva laceración en su baúl ventral e instantáneamente Carla Greta Terón dejaba escapar un grito horrible que hacía rechinar los flejes de la cama. El Loco Rodríguez aprovechaba la oportunidad para machacarle la boca con un puño de hierro. Así, reventábale los labios, quebrábale los dientes; éstos, perlados de sangre, yacían en gran número alrededor de la cabecera del lecho. Preso de la ira, al Loco se le combaban los bíceps, y sus ya de por sí enormes testículos agigantábanse aun más. Las venas del cuello, también, se le hinchaban y retorcían: parecían raíces de añosos árboles; un sudor espeso le bañaba las espaldas; las uñas de los pies le sangraban de tanto querer hincarse en las baldosas del piso. Todo su cuerpo magnífico brillaba, empapado. Un brillo de fraude y neón.&lt;br /&gt;Hizo restallar el látigo, El Loco en varias ocasiones; empero, los gritos de Carla Greta Terón no cesaban; peor aún: tornábanse desafiantes, cobraban un no sé qué provocador. La pastosa sangre continuábale manándole de la boca y de la raya vaginal; defecaba, además, sin cesar todo el tiempo. Tratábase óconfesémosloó de una caca demasiado aguachenta, que llegaba, incluso, a amarronarle los cabellos. El Loco, en virtud de ser él quien la había preñado, cumplía la labor humanitaria de desagotar la catrera: manejaba la pala como hábil fogonero y a la mierda la tiraba al fuego.&lt;br /&gt;Vino otro pujo. El Loco le bordó el cuerpo a trallazos (y dale dale dale). Le pegó también latigazos en los ojos como se estila con los caballos malleros. El huevo bastante puntiagudo, entonces, afloró un poco más, estuvo a punto de pasar a la emergencia definitiva y total. Pero no. Retrocedió, ágil, lacerante, antihigiénico. Desesperadamente El Loco se le subió encima a la Carla Greta Terón. Vimos cómo él se sobaba el pito sin disimulo, asumiendo su acto ante los otros. El pito se fue irguiendo con lentitud; su parte inferior se puso tensa, dura, maciza, hasta cobrar la exacta forma del asta de un buey. Y arrasando entró en la sangrante vagina. Carla Greta Terón relinchó una vez más: quizás pretendía desgarrarnos. Empero, ya no tenía escapatoria, ni la más mínima posibilidad de escapatoria: El Loco ya la cojía a su manera, corcoveando encima de ella, clavándole las espuelas y sin perderse la ocasión de estrellarle el cráneo contra el acerado respaldar.&lt;br /&gt;"Pronto, ya, ¡quiero!", musitó Alcira Fafó, a mi lado. Yo me cubrí con las sábanas hasta la cabeza y me fui retirando, reptando, hacia los pies de nuestro camastro. Una vez allí aspiré hondamente el olor de nuestros cuerpos, que nunca lavamos. "Las fuerzas de la naturaleza se han desencadenado", dije, y me zambulií de cabeza en la concheta cascajienta de Alcira Fafó. Sebastián ódigámosloó, mi aliado y compañero, el entrañable Sebas, apareció en escena: "¡Viva el Plan de Lucha!", cacarcó, desde su rincón. Yo iba a contestarle, estimulándolo, mas no pude: El Loco Rodríguez, que ya había concluido su faena con la Carla Greta Terón, comenzó a hacerme objeto óy no ojete, como dice Sebasó de una aguda penetración anal, de un rotundo vejamen sexual. Con todo, peor suerte tuvo mi pobre amigo, cuyos ojos agónicos brillaban, intermitentes, en el solitario rincón que le habíamos asignado, rincón donde yacía ótodo el tiempoó entre trapos viejos y combativos periódicos que en su oportunidad abogaron por el Terror. (Como nunca le dábamos de comer parecía, el entrañable Sebas, un enfermo de anemia perniciosa, una geografía del hambre, un judío de campo de concentraciónósi es que alguna vez existieron los campos de concentraciónó, un miserable y ventrudo infante tucumano, famélico pero barrigón).&lt;br /&gt;Y así, cuando advirtió que la fiestonga se iniciaba, la fiestonga de garchar, se entiende, empezó a arrastrarse con la jeta contraída hacia el camastro donde Alcira y yo nos refocilábamos, con el agregado, a mis espaldas, del abusivo Loco, nuestro Patrón: nunca le dábamos de cojer al entrañable Sebas, casto a la fuerza, recontracalentón, que ahora débilmente se arrastraba hacia el camastro, barriendo con la cara casi las baldosas, deteniéndose numerosas veces para recuperar el aliento vital, y murmurando a cada paso "CGT, CGT, CGT...", como para despistar, o, en una de esas, a modo de oración. Él se apoyaba en sus brazos ómenos gruesos que palos de escobaó y con los pies se impulsaba hacia adelante, no sin cierto fervor. O mejor dicho todo fervor. Para siempre lo tengo retratado en mi memoria al extraordinario Sebastián. Juntos militamos en la Guardia Restauradora, años, años atrás.&lt;br /&gt;Y yo lo miraba acercarse a pesar de que los rempujones del Loco no me dejaban mucho tiempo ni muchas ganas para la ecuánime, objetiva observación ¡Dogmático Sebastián! Su mirada era poesía, la revolución. Cada uno de sus movimientos trasuntaba un agradecimiento infinito hacia nosotros, que le íbamos a permitir ó él creíaó sacudirse la soledad de su carne y de su espíritu así como un perro se sacude el agua de la mar. Y si se lo permitíamos óen esa dirección su privilegiado cerebro empezó a funcionaró ¡qué importaba que nunca le diéramos de comer ni de cojer! ¡Qué importaba que su estómago siempre vacío segregara esa baba verde cuya fetidez tornaba irrespirable el aire de nuestro agusanado cuarto! ¡Qué importaba que viviera entre vómitos de sangre, molestando incluso nuestro sueño porque cada una de sus arcadas era una especie de alarido sin fe! ¡Qué importaba qué!&lt;br /&gt;Adelante camarada Sebastián, entrañable amigo, perro inmundo. Casi llegó a tocarnos con sus transparentes manos. Yo estaba preso en la cárcel formada por los brazos del Loco y con la cabeza sumergida en el bajo vientre de mi cajetoidea Alcira. Mi gran amor se desbordaba. Sentí en el centro en el cero de mi ser las vibraciones eyaculatorias del pijón del Loco, mientras el clítoris de Alcira Fafó, enhiesto y rugoso, me hacía sonar la campanilla, a rebato; pero vi, vi sin embargo de reojo cómo el temible, purulento Sebastián, intentaba acariciar las bien plantadas nalgas que sobre las mías galopaban, el culo de nuestro abusivo Dueño y Señor. Entonces, malévolo y dulce a la vez, con el talón le pegué al Loco desesperadas pataditas avisativas en sus fuertes pantorrillas, pataditas objetivamente alcahueteantes, caro Sebastián. Tal como yo lo esperaba (¿y era acaso para menos?) el Patrón reaccionó de inmediato. Después de echarme su guascón en mis adánicos adentros, se irguió y le aplicó un fabuloso patadón en la garganta a mi pobre amigo: de boca abajo que estaba lo puso boca arriba. Todo un espectáculo, el musculoso pie, magníficamente posado en el suelo después del golpe, recortándose nítido contra el cuello del derrotado: yo lo vi con mis propios ojos, y qué lejos aquellos tiempos, Sebastián, cuando un suboficial dado de baja por la libertadora pacientemente nos enseñaba el marxismo.&lt;br /&gt;Y un hilito de baba se le escapó al entrañable Sebas por la comisura óizquierdaó de los labios. Sus intermitentes ojos rodaron varias veces en una y otra dirección. Intentó limpiarse la boca con la mano, pero su extrema debilidad hizo que el gesto abortara: a la mitad de camino la mano no resistió más y sobre la panza enorme se le derrumbó. Los cuervos planearon sobre su figura, y yo, adolorido por la reciente penetración, lié con el elástico de las bombachas de Alcira Fafó una bolsa de hielo al área de mi desfloración.&lt;br /&gt;Y también intercedí en un arranque de pietismo para que El Loco espantara a los pajarracos rapiñosos, aunque uno de ellos igual tuvo tiempo para arrancarle el dedo índice derecho al pobre Sebas, de un picotazo y tirón. Y eso era el dolor, todo el dolor, y no todo el dolor. Tenaces gotas de sangre brotaron de la frente de Sebastián. Yo me largué a llorar con desesperación. Como en la infancia: arrodillado en un rincón de la pieza, escondiendo la cara bajo el sobaco y aspirando el chivo olor. Las cucarachas me subían por la parte posterior de los muslos y, salvando el breve obstáculo de la bolsa de hielo, sometían mis lomos a una exhaustiva exploración. Entretanto, El Loco Rodríguez óHijo de Puta Amo y Señoró espantaba, en efecto, a los cuervos, mas tratándolos como si fueran viejos amigos que se han puesto un poco pesados con el alcohol y los recuerdos del tiempo que se fue (y que fue mejor) cuando no era necesaria la insurrección. Y razón ócomo a nadieó en parte al Loco no le faltó: la atmósfera repentinamente se sobrecargó: "¡A usted lo conocí en una reunión del COR!".&lt;br /&gt;Valiéndose de una enorme regla T, El Loco abrió el grisáceo ventanal del techo para que los cuervos evacuaran la deformada y deformante habitación.De uno en uno salieron, chorreando lágrimas, invocando los sagrados nombres de los caídos en la lucha, en el fragor. Y hasta con un dedo menos firmó en manifiesto el monolítico Sebas. Y El Loco del Látigo, preñador de Carla Greta Terón, desnudo como estaba salvo el orión, medio tórax afuera sacó para despedir a los oscuramente pájaros, sin rencor. En su envión: "Adiós".&lt;br /&gt;Tuvo un ataque de histeria en medio de un pujo la Carla Greta Terón. Todos a una miramos hacia su lecho de parto porque ella yacente empezó a gritar: "Que se viene. Que ya está. Que se que se. Que ya estuvo. ¡Hip, Ra! ¡Hip, Ra! ¡Hip, Ra!". Explicaba en su media lengua que era inminente óy no inmierdente, como dice Sebasó, que ya paría. Y a pesar de nuestras escépticas conjeturas su cuerpo de golondrina empezó a hincharse. Mientras dilataba ella se estrujaba con las manos, de las sienes hacia abajo, para que la criatura bajara. "¡No vaya a ser que se me atranque entre los parietales!", jodió, y El Loco, ni lerdo. Ni perezoso. Le ató a las piernas una bolsa de arpillera con la boca bien abierta para que el chico de mierda cayera en su interior. Había puesto un poco de aserrín en el fondo, además, por si la cabeza se separaba del tronco. Alcira le midió la dilatación de la concha con un centímetro de modista, y luego se repajeó con una enorme vela, ella. Yo, yo me le fui al humo en seguida, al humo regodeante de Alcira, y eyaculé frotando con unción la cabeza del porongo contra la parte áspera-rajada de su talón. Y todos nos perecíamos por minetear o garchar o franelear o rompernos los culos los unos a los otros: con los porongos. Hasta el exangüe Sebastián intentó un esbozo de sonrisa lúbrica, que era una verdadera elegía a los terremotos carnales, al ejercicio o no de la procreación. Entonces apareció. Tras hacer trizas la carne rosada de la cajeta de su madre Carla Greta Terón. La cabeza raquítica. Con una boquita no mayor que el punto de un lápiz. Pero con los ojos inmensos. Inmensos de espléndidos, de tristes, de grandes: Atilio Tancredo Vacán, su cabeza emergió.&lt;br /&gt;"¡Loado sea!", regurgitó El Loco cayendo de rodillas sobre un montón de turro maíz. Alcira, con los brazos abiertos, recibió un baño de luz ventanal en su cuerpo desnudo, y su vagina sonrió. Sebastián besaba mis pies enfundados en unas sucias medias negras, largas hasta las ingles, ósucias medias negras de sucio seminaristaó que, junto con el escapulario, constituían toda mi vestimenta. Y previendo lo que iba a ocurrir me erguí, sin restarle un solo centímetro a mi estatura. Era un deber hacerlo, aunque la humildad taimada que me caracteriza procurara estrangularme con mis propias manos. La baba pegajosa que fluía de mi boca me mojaba el cuerpo. Rasgué, sin embargo, todos los tapices a mi alcance. A traición, claro que a traición. Mutilé las bordadas escenas del bien y del mal, deformé su sentido, mordí algunas con mis dientes mellados. A traición. Salía un juguito dulzón, asqueroso y de rechupete y con sabor dulzón. A traición. Y todos estábamos modificados por la presencia del inmodificante Atilio Tancredo Vacán. Salté en todas las direcciones: ¡una nueva relación! Y ¡en! relación. Hombre con hombre hombre con hombres hombres hombres. Atravesé incluso aros de madera llameantes, y porque El Loco quiso fornicarme al vuelo, se me resbaló óy no relajó, como dice el intraducible Sebasó la bolsa de hielo: y no, a mí no me importó: ¡no eran momentos de andar cuidando el carajo del estilo! Me puse un frac de sirviente y un collar de perro: me los saqué rapidito, ¿no es cierto? ¡Guasca en el ojo! Con los restos de los tapices por mí rasgados me llegué hasta Carla Greta Terón, que ya tenía medio monstruo afuera, y se los di. Di. Y le dije: "¡Tomá, va, Larrecontraputamadrequeterrecontraparió Hijaderremilputas!" ¡Ya! ¡Y no! Me florié luego (y no) en unos pasos canyengues, pero no pude coronar mi baile: entre prematuros estertores, Atilio Taneredo Vaeán, ya definitivamente nacido parido escupido, cayó atroden de la sabol con los brazos y las piernas aplastados contra el cuerpo, al estilo de las momias aztecas. ¡Y no estaba muerto! "Huija", grité, "hurra, hermanos, respira y mueve la cola". Sebastián batió palmas y se arrastró hasta el lavatorio, dejando como siempre limaduras de saliva en el piso; y se prendió a la goteante canilla, lamiéndola, para engañar el estómago. El Loco, que no cabía de gozo en su rayada piel, le hizo un chiste de festejación: corrió tras él, lo tomó de las casi invisibles piernas, y lo metió de cabeza en el inodoro. Y tiró la cadena varias veces como broche de oro. Me reí a más no poder, retorciéndome, a la vez me arrastraba óyo tambiénó hacia nuestro descojonado baño. "¡Uy uy uy, qué bueno!", dije, "hacéselo otra vez; yo te ayudo, Loco". El Patrón me miró con el asco en los ojos, y provisto de súbita jeringa me aplicó una inyección de brillantina sólida: endovenosa. A los tumbos, desesperado, a punto de desmayarme vomitar o cagar hasta las tripas, fui a remodelarme a un rincón, esperando que Sebastián se permitiera algún comentario para arrancarle la piel a dentelladas, convertirlo en una pura llaga. Alcira dijo: "Yo quiero acunarlo a Atilio Taneredo Vacán; a ese chico ya se le para". "Mierda: tomá tomá y tomá: ¡es pa mí nomás!", se opuso la Carla Greta Terón. Alcira Fafó se le abalanzó para degollarla con una navaja, y como se lo impedimos le gritó, a la otra que ya se revolcaba garchando con su hijo: "ojalá que un gato rabioso se te meta en la concha y te arañe arañe arañe, la puta que te parió!"&lt;br /&gt;Estallaron todos los vidrios de la casa, se hicieron añicos. La primer bola de fuego incendió la cabellera de Alcira. Esta vez, en serio, fue necesario recurrir al chiste que se le hiciera a Sebastián, que semiahogado hipaba sobre unos titulares revolucionarios. La segunda bola de fuego calcinó la mano izquierda de Carla Greta Terón. Entonces apareció mi mujer. Con nuestra hija entre los brazos, recubierta por ese aire tan suyo de engañosa juventud, emergía, lumínica y casi pura, contra el fondo del fiord. Los buques navegaban lentamente, mugiendo, desde el río hacia el mar. La niebla esfumaba las siluetas de los estibadores; pero hasta nosotros llegaba, desde el pequeño puerto, el bordoneo de innumerables guitarras, el fino cantar de las rubias lavanderas. Una galería de retratos de poetas ingleses de fines del siglo XVIII brilló, intensamente, durante un segundo, en la oscuridad. Pero no se acabó lo que se daba. Continuó bajo otras formas, encadenándose eslabón por eslabón. No perdonando ningún vacío, convirtiendo cada eventual vacío en el punto nodal de todas las fuerzas contrarias en tensión. Por algo los vidrios se habían roto y eran bolas de fuego los ojos del lúcido, del crítico Sebastián. Tampoco era casual que mis manos rompieran el invisible aire de su contorno y, algo lastimadas, se extendieran hacia la figura de mi mujer, aunque luego se detuvieran a mitad de camino, crispadas, convertidas en dos puños increpantes, incapaces incluso de la salutación. Ella me mostró sus tobillos: dos muñones sangrantes. Ella transportaba en la mano derecha sus pies aserrados. Y me los ofrendaba a mí, a mí, que sólo me atrevía a mirarlos de reojo. Que no podía aceptarlos ni escupir sobre ellos. Que ahora miraba nuevamente hacia el fiord y veía, allá, sobre las tranquilas aguas, tranquilas y oscuras, estallar pequeños soles crepusculares entre nubes de gases, unos tras otros. Y hoces, además, desligadas eterna o momentáneamente de sus respectivos martillos, y fragmentos de burdas svásticas de alquitrán: Dios Patria Hogar; y una sonora muchedumbre óen ella yo podía distinguir con absoluto rigor el rostro de cada uno de nosotrosó penetrando con banderas en la ortopédica sonrisa del Viejo Perón. No sabemos bien qué ocurrió después de Huerta Grande. Ocurrió. Vacío y punto nodal de todas las fuerzas contrarias en tensión. Ocurrió. La acción óromperó debe continuar. Y sólo engendrará acción. Mi mujer me ofrece sus pies, que manan sangre, y yo los miro. Me pregunto si yo figuro en el gran libro de los verdugos y ella en el de las víctimas. O si es al revés. O si los dos estamos inscriptos en ambos libros. Verdugos y verdugueados. No importa en definitiva: éstos son problemas para el lúcido, para el crítico Sebastián: él sabrá prenderse con su hocico de comadreja a cualquier agujero que destile humanidad. No le damos ni le daremos de comer. Ni de cojer. Jamás. Atilio Tancredo Vacán ya gatea. Chupa de la teta de su madre una telaraña que no lo nutre, seca ideología. El Loco me mira mirándome degradándome a víctima suya: entonces, ya lo estoy jodiendo. Paso a ser su verdugo. Pero no se acabó ni se acabará lo que se daba.&lt;br /&gt;El Loco Rodríguez forzó con el cabo del látigo la puerta del comedor Chippendale. Tomó a Atilio Tancredo Vacán en sus brazos y se sentó a la cabecera de la mesa, acunándolo. Yo engrillé al entrañable Sebas para conducirlo al comedor; allí lo encadené a una argolla de hierro fijada en la pared especialmente para él. Quiso rehuir la cena pretextando su cáncer Alcira Fafó; a mí con esas; le hinqué, sin más, mi estilográfica en un seno, que allí quedó colgando, apenas prendida de la piel, y la obligué óy no ogarché, como dice Sebasó a sentarse a la siniestra del Loco. Quedaba por ubicar Carla Greta Terón, menester incluido en mi pliego de obligaciones porque yo era el maître. Me cuadré, sin embargo, frente al Trompa Capanga, Amo y Señor, esperando órdenes, que no tardaron en llegar. "Traigalá, nomás, rodando en su cama; la rociaremos con unas salsas para evitar que la carne la afecte", dijo, y repitió "ecte", con despectivo gesto, tras lo cual me aplicó (desprecio tras desprecio) un papirotazo en la cabeza de la garcha. Pero no hay amargura que a mí me derrote: hasta el dormitorio fui al trote, golpeándome la boca con la mano, dando alaridos, como hacen los indios. Pegué un resbalón de órdago con el apuro y la payasada, apuro plenamente justificado porque llegué justo a tiempo: Carla Greta Terón ya había llenado de agua su enorme vaso azul de material plástico, y se disponía a abrir la caja de útiles donde guardaba mortales dosis de barbitúricos. "Oh no, no", le dije, "con barbitúricos no, batracia", y la conduje hasta el ventanal del techo y le mostré el fiord grávido de luna. La tomé dulcemente de la mano y le miré el culo con fijeza obsesiva. Tragué saliva. "¿Ves?", le dije, mientras apartaba el humo con la mano para mostrarle una estremecedora asamblea de mecánicos de pie con la soga al cuello. "¿Ves?", insistí, al mismo tiempo que dejaba caer mi sinuoso perfil sobre sus redondas tetas. Un asambleísta caminaba sobre las acolchadas cabezas de los otros, profetizando: "Jamás seremos vandoristas, jamás seremos vandoristas". En seguida quedó inmóvil y empezó a cuartearse. Carla Greta Terón se desperezó como un gato y arrojó las letales pastillas al orinal. Aferré con mis dós manos la caja de útiles (era en forma de barca) y la estrujé contra mi pecho desnudo. "Si yo pudiera poseer esta caja de útiles no me importaría perder el resto", mentí. Y ella, la dulce, la incomparable Carla Greta Terón, asintió con el ondular de su hermosa cabellera. Yo me postré a sus pies y le besé las mantecosas rodillas. Empuñé mi miembro y le aparté con los dedos los pelos vaginales. Copulamos. Fue un polvacho rápido y frenético. Antes de echarnos el segundo ella me convenció de que me sacara las medias y el escapulario, mi única vestimenta. Y medias y escapulario también fueron a morir al orinal. Murieron, y ella y yo nos echamos el segundo. Perfecto. Qué lindos pechos los de Carla Greta Terón. Se los remamé hasta de leche materna empacharme. Cojer fue una gran alegría para ambos, cojer y acabar juntos, moción aprobada por unanimidad. Y cuando entré al comedor empujando la cama, yo, yo era otro.&lt;br /&gt;Simultáneamente Sebastián y yo intercambiamos imperceptibles guiños con nuestros respectivos ojos (izquierdos) de la cara. Vi con alegría sonreír al entrañable Sebas, por primera vez desde que nos expulsaron de MARU: flotaba en el aire que estábamos en vísperas de grandes cambios. Tomé asiento frente al Loco y me anudé al cuello una servilleta a cuadros para no mancharme las tetillas de grasa. El Loco oprimió el botón; se escucho el previsible chasquido y del baúl tabla surgió una fuente de dos metros de diámetro. Veíase en el centro de la misma un gigantesco pavo real asado al spiedo, pero sin recurrir al vulgar expediente de quitarle sus hermosas plumas. También aparecieron docenas de botellas del tintillo de la costa que a mí me hace mover las orejas de alegría. Pero no sé por qué óo lo sé de sobraó se me cerró el estómago. Peor aún. Mis intestinos empezaron a planificar una inminente colitis. Al primer retortijón me doblé en dos y el Trompa Amo y Señor ya me miró con mala cara. "Date", me dijo, "date", repitió, "date tiempo para llegar hasta la chata: una sola vez te lo prevengo". Oh, sí: en la guerra revolucionaria uno tiene que ser ladino: "Si no es nada, si ya se me va a pasar, paisano", contesté, poniendo mi mejor cara de boludo. E ipso facto me cagué con alma y vida. Estruendosamente, para colmo. Una mueca de incontenible ira ensombreció el rostro del Loco, quien con esa habilidad que sólo puede dar la costumbre, sacó de su canana una puntera de acero y la añadió al extremo del Látigo. Pero el asombro lo detuvo, porque yo, mirándolo a los ojos y con una sonrisa de oreja a oreja, me recontracagué nuevamente. Alcira Fafó se mordió una mano para contener el grito, mientras Carla Greta Terón liberaba su angustia macheteándose con un mayúsculo consolador. Fue tremenda mi tercera deposición: salpiqué hasta el cielo raso, el cual quedó como hollado por patas de fieras, aunque era sólo mierda. Y entonces El Loco se resignó; vino hasta mí, me arrastró de los pelos por mi propia porquería, y levantó, dispuesto al castigo, el temible-hermoso LATIGO. El deseo de asegurarse una victoria aplastante, sin embargo, conspiró contra él: antes de empezar a pacificarme giró la vista para vigilar a Sebastián: lo sorprendió en cuatro patas, mostrándole airado sus verdinegros colmillos. Entonces El Loco cifró todas sus posibilidades en su rapidez de tigre. De una patada de taquito lo descuajeringó al estratégico Sebas, y luego se dedicó exclusivamente a mí. El primer LATIGAZO me arrepolló la oreja izquierda. Perdí toda mi tibieza centrista y grité, grité como un poseso: "¡Arriba los Pobres del Mundo!", y "¡Atrás, Atrás, Chancho Burgués¡". El segundo me incrustó el esternón en la pared del estómago, toda cubierta de musgo. El tercero me arrancó un testículo y vi mi sangre. Con ella regando las baldosas del piso, inicié un desaforado recule en dirección al guerriloto Sebas, quien cuando estuve a su alcance me recibió con una tocadita de upite a modo de aliento y de saludo. El Señor Amo Capanga Loco levantó su látigo para estrechar vínculos conmigo por cuarta vez, y como de costumbre yo estuve en un tris de salir cagando aceite. Se me ocurrió llamar a la Sociedad Protectora del Prototraidor, pero un trallazo se me introdujo en la boca cuando la abrí para gritar: "Auxilio, socorro al cagón", a través del teléfono.&lt;br /&gt;Sebastián gesticuló, muequeó, supuró, parió. Rápidamente yo tenía que definir la situación. La cantidad se transforma en calidad. O los fabulosos latigazos del Loco terminarían gustándome, era de cajón. Uno más y a la mierda la rebelión. Entonces, el lúcido, insurrecto Sebastián, volvería a pasarlas muy mal acusado de ideólogo: nuevamente para él, ayunos, lecturas censuradas, pizcas de picana, castidad, prohibidas incluso la homosexualidad a solas y la solidaria masturbación. Y tuvimos suerte, sin embargo: El Loco volvió a desviar su atención hacia Sebas, que pretendía refregarle por el rostro un panfleto recién redactado. El Patrón Rodríguez lo pateó un poco al livianito Bástian, hizo jueguito con él para obligarlo a planear por el aire; cuando Sebastián planeó, ensartóle El Loco el mango del látigo en el raquítico culo; Sebas describió su parábola profiriendo un "ah" melodioso, y postróse en un rincón luego del inevitable estrellamiento de su cráneo contra el muro: evidentemente, nuestra anterior militancia en el MRP no nos estaba sirviendo de mucho. Patria o Muerte: reaccioné con todo. Me le prendí con los dientes del carnudo hombro al restallante Loco. Parando los ojos como un santito vi el agrandamiento de los poros de su cara, el extrañamiento de cada fibra de su piel. Como dándole un vuelco al mundo, contemplé toda su gama de fisuras. Descubrí que tenía dientes postizos, nariz de cartón, una oreja ortopédica (de sarga). Sebastián comprendió lo que estaba ocurriendo y carcajeó por mí, allá en su rincón. Atilio Tancredo Vacán fue amorosamente depositado sobre el intacto pavo y las mujeres iniciaron un baile esgrimiendo cuchillos y tenedores: ellas estaban desnudas.&lt;br /&gt;La sangre del Mordido en olas se me colaba entre los dientes y me inundaba la boca. La Carla Greta Terón convertida ya en una S, en una Z, en una K o en una M rabiosa señalaba desesperada los huevos de nuestro ex amo y señor. Les pegué un rodillazo y se hicieron añicos: construidos estaban de frágil cristal. El Sebas se las ingenió como pudo para traerme la morsa. Apreté con ella la pierna derecha del Capado y comprobé con placer que la misma se encogía y enflaquecía tremendamente, hasta parecer la piernezuela despreciable de un bebé de pocos meses, algo que daba asco. El abrileño Bastián sometió su cuerpo quebrantado por el exilio a otro esfuerzo encomiable: arrastró hasta mí el descomunal revólver del Lejano Oeste que el Apretado guardaba celosamente en un cajón de ciruelas. Al entregármelo él reía como un bendito, y de puro gaucho corajudo y montonero nomás se encaprichó en montar el gatillo. Desde diez centímetros de distancia. apunté: la mira del revólver enfocaba la rodilla izquierda de Rodríguez. Oprimí el gatillo. ¡Qué infantil alegría cuando sonó el disparo! La bala se incrustó entre los quebradizos huesos sin orificio de salida. Hubo un derrame interno y óadvertíó la pierna se puso negra. Repetí la operación ahora con el oído derecho del Baleado. Apreté el gatillo. Sonó el disparo. La cara, el cráneo entero del Iguez se puso negro. Ennegreciósele hasta el blanco de los ojos. Sólo la dentadura apretada-encastrada hasta crujirle de dolor permaneció blanca y luciente. "Ae ae", lo remedaron Alcira Fafó y Carla Greta Terón; y "no lo despenes pronto", me rogaron. "Y dale dale dale" mumuró haciéndose el chiquito el burguecida Bastiansebas, quien ya despojado de innecesarias reglas de seguridad, me preguntó: "¿Cómo te llamas?". "Rondibaras, Asangüi, Mihirlys", repuse, y él me tranquilizó con un rotundo "ta bien" mientras se apretaba el ombligo para que el pus saliera. Atilio Tancredo Vacán guardaba un terco silencio, pero se hacía la paja. Y no todo era mentira, cosa prefabricada, representación dolosa en la estructura de Rodríguez, jaspeada por hermosas vetas de carne humana. Apunté a una de ellas; hice fuego con cierta tristeza; la sangre avanzó hacia mí como pidiéndome amparo. ¿Y si se lo daba? El rojo chorro en espiral se me anudó al cuello igual que una bufanda. La dogmática, lúcida Alcira, me increpó: "Rajáte ya mismo de ese repugnante--pugñoso oropel ! ". Desgarrándome, cabalgando sobre ciertas inquietudes del pasado óque al fin y al cabo existióó me rajé del oropel. Cerré los ojos e intenté continuar mi obra, en el último minuto. ¿Y si al Agonizante le propusiera un Frente, un Pacto Programático sobre la base de. Por qué no? Temblé. Ahora las riendas de la situación estaban en las manos de la implacable Alcira Fafó, Amena Forbes, Aba Fihur. Que me apartó de un empujón y clavó en la nuca del Sangrante un esterilizado punzón de cincuenta centímetros de largo. Rez murió en el acto. El revólver colgaba flojamente de mi brazo. Basti me miró a mí y yo a él: habíamos vivido para ese momento.&lt;br /&gt;La habilidad de Arafó nos marginaba. Ella se movía como un pez en el agua. Con impecable y despersonalizada técnica organizó el descuartizamiento del hombre que acababa de morir; luego, hizo un rápido movimiento, imperceptible casi, para agarrar el látigo, pero, astuta se contuvo. Primero seccionó el pito, que fue a parar, dando vueltas por el aire, a las manos de Cali Griselda Tirembón; de ellas, a una sartén con aceite hirviendo. Lo que quedó de la hermosa veta de carne humana encontró su destino final en nuestro pútrido inodoro: Aicyrfó tuvo el especial cuidado de dividir la veta en pequeños trozos con su ALFILER De Marras, para luego hacerlos desaparecer sin pérdida de tiempo. Cortó también la pierna achicada y se la dio a despellejar a Alejo Varilio Basán, fanático de la masturbación. Ella se comió los ojos. Cagreta la cabeza entera. Yo, una mano crispada. El Basti lamió en su rincón trozos irreconocibles, y unas hormigas invasoras liquidaron el resto.&lt;br /&gt;Sonó el gong. Era La Loca del Alfiler haciéndolo sonar. Sonó el gong. Era ella, levantando la tapa de la sartén y aspirando el aroma con fruición. Probaba con una bolita de miga de pan el ahora vitaminizado aceite y nos miraba a todos con ojos chispeantes. Golpeó otra vez el gong y luego batió palmas con el Alfiler entre los dientes. Todos nos sentamos a la mesa sin chistar. Nos sirvió a cada uno un pedazo de porongo frito, que cada uno devoró a su manera, murmurando apenas aquello de "con tu pan te lo comas". Recuerdo que me soné los mocos con los dedos y me los colgué de las pestañas, como si fueran lágrimas. Tenía perfecta conciencia.&lt;br /&gt;El desesperado rumor venía de la sala. Mi mujer sometía la cerradura del ventanal del techo al trabajo de sus dientes. Sin pies, era difícil que pudiera afirmarse, abrir, luego de romper la cerradura con los dientes. Cedió la cerradura con un clanc de lo más austero. El barco partió, zarpó una vez más, luego de dejar a su única pasajera. Ella apareció en la puerta del comedor con la boca destrozada pero sin nuestra hija, que ahora seguramente aguardaba en algún lugar del puerto, otro barco, que tampoco tardaría en zarpar. Mi mujer apretó los labios. Sus ojos azules a todos nos abarcaron, en silencio. Vino hasta mí y me enseñó sus muñecas: dos muñones sangrantes. Apretaba entre las encías sus manos aserradas. Sin rabia, las escupió sobre la mesa. Hice un esfuerzo y me aproximé para verlas, verlas con los ojos bien abiertos. La izquierda se posó sobre la derecha; luego, la derecha sobre la izquierda. Tomaron una flor artificial del centro de mesa y la estrujaron. Los pétalos me golpearon en plena cara. Ella se fue, caminando de rodillas.&lt;br /&gt;Las inscripciones luminosas arrojaban esporádica luz sobre nuestros rostros. "No Seremos Nunca Carne Bolchevique Dios Patria Hogar". "Dos, Tres Vietnam". "Perón Es Revolución". "Solidaridad Activa Con Las Guerrillas". "Por Un Ampliofrente Propaz". Alcira Fafó fumaba el clásico cigarrillo de sobremesa y disfrutaba. Hacía coincidir sus bocanadas de humo con los huecos de las letras, que eran de mil colores. Me lo agarró al entrañable Sebas de una oreja y lo derrumbó bajo el peso de la bandera. Yo la ayudé a incrustarle el mástil en el escuálido hombro: para él era un honor, después de todo. Así, salimos en manifestación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Osvaldo Lamborghini&lt;br /&gt;Octubre 1966 - Marzo 1967&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-1079661898324572699?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/1079661898324572699/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/el-fiord-osvaldo-lamborghini-1967.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/1079661898324572699'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/1079661898324572699'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/el-fiord-osvaldo-lamborghini-1967.html' title='El fiord - Osvaldo Lamborghini (1967)'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-496473817950173434</id><published>2009-06-26T10:42:00.002-03:00</published><updated>2009-06-26T10:52:32.952-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Armorius'/><title type='text'>There are more things (JL Borges - fragmento)</title><content type='html'>Muy a pesar de que Mirian se pronunció con respetables razones en contra de mi heroe literario, reproduzco a continuación el fragmento final del cuento &lt;em&gt;There are more things&lt;/em&gt;, que considero un buen ejemplo de cómo describir un monstruo o la monstruosidad por medio de la negatividad, es decir, por su ausencia, por la huella que deja. Si quieren leer el texto en su totalidad -no es muy largo-, pueden hacerlo &lt;a href="http://ar.geocities.com/elspamesmierda/Borges/there_are_more_things.htm"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;There are more things (JL Borges - fragmento)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"(...) Adentro habían levantado las baldosas y pisé pasto desgreñado. Un olor dulce y nauseabundo penetraba la casa. A izquierda o a derecha, no sé muy bien, tropecé con una rampa de piedra. Apresuradamente subí. Casi sin proponérmelo hice girar la llave de la luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El comedor y la biblioteca de mis recuerdos eran ahora, derribada la pared divisoria, una sola gran pieza desmantelada, con uno que otro mueble. No trataré de describirlos, porque no estoy seguro de haberlos visto, pese a la despiadada luz blanca. Me explicaré. Para ver una cosa hay que comprenderla. El sillón presupone el cuerpo humano, sus articulaciones y partes; las tijeras, el acto de cortar. ¿Qué decir de una lámpara o de un vehículo? El salvaje no puede percibir la Biblia del misionero; el pasajero no ve el mismo cordaje que los hombres de a bordo. Si viéramos realmente el universo, tal vez lo entenderíamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ninguna de las formas insensatas que esa noche me deparó correspondía a la figura humana o a un uso concebible. Sentí repulsión y terror. En uno de los ángulos descubrí una escalera vertical, que daba al otro piso. Entre los anchos tramos de hierro, que no pasarían de diez, había huecos irregulares. Esa escalera, que postulaba manos y pies, era comprensible y de algún modo me alivió. Apagué la luz y aguardé un tiempo en la oscuridad. No oí el menor sonido, pero la presencia de las cosas incomprensibles me perturbaba. Al fin me decidí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya arriba mi temerosa mano hizo girar por segunda vez la llave de la luz.&lt;br /&gt;La pesadilla que prefiguraba el piso inferior se agitaba y florecía en el último. Había muchos objetos o unos pocos objetos entretejidos. Recupero ahora una suerte de larga mesa operatoria, muy alta, en forma de U, con hoyos circulares en los extremos. Pensé que podía ser el lecho del habitante, cuya monstruosa anatomía se revelaba así, oblicuamente, como la de un animal o un dios, por su sombra. De alguna página de Lucano, leída hace años y olvidada, vino a mi boca la palabra &lt;em&gt;anfisbena&lt;/em&gt;, que sugería, pero que no agotaba por cierto lo que verían luego mis ojos. Asimismo recuerdo una V de espejos que se perdía en la tiniebla superior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo sería el habitante? ¿Qué podía buscar en este planeta, no menos atroz para él que él para nosotros? ¿Desde qué secretas regiones de la astronomía o del tiempo, desde qué antiguo y ahora incalculable crepúsculo, habría alcanzado este arrabal sudamericano y esta precisa noche?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sentí un intruso en el caos. Afuera había cesado la lluvia. Miré el reloj y vi con asombro que eran casi las dos. Dejé la luz prendida y acometí cautelosamente el descenso. Bajar por donde había subido no era imposible. Bajar antes que el habitante volviera. Conjeturé que no había cerrado las dos puertas porque no sabía hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis pies tocaban el penúltimo tramo de la escalera cuando sentí que algo ascendía por la rampa, opresivo y lento y plural. La curiosidad pudo más que el miedo y no cerré los ojos."&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-496473817950173434?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/496473817950173434/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/there-are-more-things-jl-borges.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/496473817950173434'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/496473817950173434'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/there-are-more-things-jl-borges.html' title='There are more things (JL Borges - fragmento)'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-7401915164906324691</id><published>2009-06-23T12:35:00.002-03:00</published><updated>2009-06-23T12:43:46.424-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Armorius'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Consignas'/><title type='text'>Consigna 29 de junio 2009</title><content type='html'>Habíamos quedado en crear un &lt;b&gt;ser fabuloso, un monstruo&lt;/b&gt;, algo que no pertenezca ni al reino animal, vegetal ni mineral (tampoco bacterial) y darle un marco de leyenda o misterio.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por otro lado, en el mail que les mandé hace instantes les pedí que empezaran a trabajar sobre un cuento para enviar al &lt;b&gt;concurso municipal de literatura&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pueden optar entonces por: &lt;/div&gt;&lt;div&gt;1. traer la consigna y el cuento para el concurso.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;2. traer solo la consigna.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;3. solo el cuento. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ya yéndonos hablamos sobre la escritura de una&lt;b&gt; pieza teatral breve&lt;/b&gt; que el grupo de teatro del centro cultural podría llegar a representar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Vayan pensando en la temática; vamos a trabajarlo en equipo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-7401915164906324691?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/7401915164906324691/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/consigna-29-de-junio-2009.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/7401915164906324691'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/7401915164906324691'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/consigna-29-de-junio-2009.html' title='Consigna 29 de junio 2009'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-5445432626174297024</id><published>2009-06-23T12:24:00.001-03:00</published><updated>2009-06-23T12:35:05.088-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Armorius'/><title type='text'>Premio Municipal de Literatura "Manuel Mujica Láinez"</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"   style=" color: rgb(16, 60, 123);  font-family:Tahoma;font-size:12px;"&gt;&lt;p align="justify"  style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;Por tercera vez consecutiva, la Municipalidad de San Isidro, a través de su Dirección General de Cultura, convoca a participar del Premio Municipal de Literatura "Manuel Mujica Láinez".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;br /&gt;Podrán participar en el género narrativo bajo la forma de cuento y con tema libre, con obras inéditas, autores sin límitaciones de edad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="font-family: Tahoma; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"  style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font-family:Tahoma;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"  style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;La participación es libre y gratuita y las obras no deberán exceder las 10 carillas o páginas, escritas en castellano, en hoja tipo A4, con letra tamaño 12, interlineado doble y entregadas por triplicado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"  style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font-family:Tahoma;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"  style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;Los trabajos serán firmados con seudónimo. Los mismos deberán ser remitidos dentro de un sobre cerrado en cuyo exterior figure el título del cuento y el seudónimo del autor.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"  style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font-family:Tahoma;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"  style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;Ese sobre deberá contener otro sobre cerrado en cuyo exterior donde figure el titulo de la obra con el seudónimo y en su interior los datos personales del autor: Apellido, nombre, número de documento, dirección completa, teléfono y dirección de correo electrónico.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"  style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font-family:Tahoma;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify" face="Tahoma" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;Las obras deberán ser entregadas personalmente, de lunes a viernes de 9:00 a 17:00 en las siguientes sedes:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;ul style="margin-left: 5px; "&gt;&lt;li style="list-style-type: square; list-style-position: inside; "&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;Dirección General de Cultura: Av. del Libertador16.208, San Isidro (4512-3210/13)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li style="list-style-type: square; list-style-position: inside; "&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;Casa de Cultura de Acassuso: Perú 167, Acassuso (4580-3111/3128)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li style="list-style-type: square; list-style-position: inside; "&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;Centro Cívico Cultural de Beccar: Av. Centenario 1891, Beccar (4512-3160)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li style="list-style-type: square; list-style-position: inside; "&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;Centro Cívico Cultural de Boulogne: Av. Rolón 2315, Boulogne (4513-7803/04)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li style="list-style-type: square; list-style-position: inside; "&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;Casa de Cultura de Martínez Centro: Saavedra 1710, Martínez (4793-9532)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li style="list-style-type: square; list-style-position: inside; "&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;Casa de Cultura de San Isidro: Av. Centenario 77 (local 7), San Isidro (4512-3057)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li style="list-style-type: square; list-style-position: inside; "&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;Casa de Cultura de Villa Adelina: Av. de Mayo 964,  Villa Adelina (4513-7893/94)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p align="justify" face="Tahoma" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;Se otorgará un recibo de recepción donde constará el título de la obra y el  seudónimo  del autor. Las obras  podrán también  ser enviadas por correo a la Dirección General de Cultura [Avenida del Libertador 16.208, San Isidro], Código Postal 1642. Se considerará como fecha de recepción la que figure en el sello postal hasta el viernes &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;28 de Agosto&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt; inclusive. No serán admitidas las obras remitidas por correo electrónico.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify" face="Tahoma" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify" face="Tahoma" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;Las obras serán recibidas a partir del &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;miércoles 1º de Julio hasta el viernes 28 de Agosto&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;del corriente año.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify" face="Tahoma" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify" face="Tahoma" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;El jurado integrado por &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;Abelardo Castillo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;Sylvia Iparraguirre&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt; y &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;Guillermo Martínez&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;, se expedirá el  martes&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt; 3 de Noviembre de 2009&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;. Su fallo será inapelable. La  Dirección General de Cultura de la Municipalidad de San Isidro comunicará los  resultados a los ganadores /as telefónicamente y por correo electrónico.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify" style="font-family: Tahoma; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify" style="font-family: Tahoma; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify" style="font-family: Tahoma; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;Premios y Menciones&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;ul style="margin-left: 5px; "&gt;&lt;li style="list-style-type: square; list-style-position: inside; "&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;1º Premio - $ 2.000 (pesos dos mil), medalla y Diploma.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li style="list-style-type: square; list-style-position: inside; "&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;2º Premio - $ 1.000  (pesos mil), medalla y diploma.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li style="list-style-type: square; list-style-position: inside; "&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;8 menciones con entrega de medallas y diplomas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p align="justify" style="font-family: Tahoma; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;Los premios y menciones -que serán entregados en el transcurso del presente año- serán  incluidos en una antología.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify" style="font-family: Tahoma; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify" style="font-family: Tahoma; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;Sí los ganadores fueran menores de edad no emancipados, el premio será   entregado al  padre, madre o tutor, quien deberá acreditar esta condición.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify" style="font-family: Tahoma; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;br /&gt;Las obras que no hayan sido premiadas serán destruidas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify" style="font-family: Tahoma; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify" style="font-family: Tahoma; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;La participación en este concurso supone la aceptación total de sus bases. Los casos no  previstos en ellas serán resueltos por la Dirección General de  Cultura.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify" style="font-family: Tahoma; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify" style="font-family: Tahoma; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;Los premios  podrán declararse desiertos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-5445432626174297024?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/5445432626174297024/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/premio-municipal-de-literatura-manuel.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/5445432626174297024'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/5445432626174297024'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/premio-municipal-de-literatura-manuel.html' title='Premio Municipal de Literatura &quot;Manuel Mujica Láinez&quot;'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-3993013599840247730</id><published>2009-06-23T09:51:00.002-03:00</published><updated>2009-06-23T09:55:15.620-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Armorius'/><title type='text'>La loca y el relato del crimen, de R. Piglia (1975)</title><content type='html'>Este es el link al texto de Piglia que comentamos ayer:&lt;i&gt; &lt;/i&gt;&lt;a href="http://www.abanico.org.ar/2004/09/loca.htm"&gt;&lt;i&gt;La loca y el relato del crimen&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;&lt;i&gt; &lt;/i&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-3993013599840247730?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/3993013599840247730/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/la-loca-y-el-relato-del-crimen-de-r.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/3993013599840247730'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/3993013599840247730'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/la-loca-y-el-relato-del-crimen-de-r.html' title='La loca y el relato del crimen, de R. Piglia (1975)'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-1030602733398601267</id><published>2009-06-17T13:49:00.003-03:00</published><updated>2009-06-17T13:56:57.639-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Armorius'/><title type='text'>La carta robada ( E. A. Poe - 1844)</title><content type='html'>Les recomiendo leer &lt;i&gt;&lt;b&gt;La carta robada&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;, de E A Poe, &lt;a href="http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/OtrosAutoresDeLaLiteraturaUniversal/Poe/lacartarobada.asp"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Este cuento junto con &lt;i&gt;Los crímenes de la calle Morgue&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;El misterio de Marie Rogêt, &lt;/i&gt;conforman&lt;i&gt; &lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: normal; "&gt;una trilogía emblemática de la litratura policial .&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-1030602733398601267?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/1030602733398601267/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/la-carta-robada-e-poe-1844.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/1030602733398601267'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/1030602733398601267'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/la-carta-robada-e-poe-1844.html' title='La carta robada ( E. A. Poe - 1844)'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-1801233128876811363</id><published>2009-06-16T18:04:00.000-03:00</published><updated>2009-06-16T18:05:59.085-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Armorius'/><title type='text'>El dequeísmo</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font: normal normal normal 13px/19px -webkit-sans-serif; "&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Para determinar si debe emplearse la secuencia de «preposición +  que», o simplemente "que", es el de transformar el enunciado dudoso en  interrogativo. Si la pregunta debe ir encabezada por la preposición, esta ha de  mantenerse en la modalidad enunciativa. Si la pregunta no lleva preposición,  tampoco ha de usarse esta en la modalidad enunciativa:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;ul style="PADDING-RIGHT: 0px; PADDING-LEFT: 0px; LIST-STYLE-IMAGE: url(http://es.wikipedia.org/skins-1.5/monobook/bullet.gif); PADDING-BOTTOM: 0px; MARGIN: 0.3em 0px 0px 1.5em; LINE-HEIGHT: 1.5em; PADDING-TOP: 0px; LIST-STYLE-TYPE: square"&gt; &lt;li style="MARGIN-BOTTOM: 0.1em"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;¿De qué se preocupa? (Se  preocupa de que...);&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li style="MARGIN-BOTTOM: 0.1em"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;¿Qué le preocupa? (Le  preocupa que...);&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li style="MARGIN-BOTTOM: 0.1em"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;¿De qué está seguro? (Está  seguro de que...);&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li style="MARGIN-BOTTOM: 0.1em"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;¿Qué opina? (Opina  que...);&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li style="MARGIN-BOTTOM: 0.1em"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;¿En qué insistió el  instructor? (Insistió en que...);&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li style="MARGIN-BOTTOM: 0.1em"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;¿Qué dudó o de qué dudó el  testigo? (Dudó que... o dudó de que...)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt; &lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;fuente: wikipedia&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-1801233128876811363?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/1801233128876811363/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/el-dequeismo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/1801233128876811363'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/1801233128876811363'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/el-dequeismo.html' title='El dequeísmo'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-8066472525699537177</id><published>2009-06-16T17:59:00.001-03:00</published><updated>2009-06-16T18:02:28.242-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Armorius'/><title type='text'>Reglas para utilizar guiones de diálogo</title><content type='html'>El guión largo (—) (Ctrl + Alt + -) sirve generalmente para indicar tanto las intervenciones o parlamentos de los personajes (guiones de diálogo) como los incisos del narrador. En el primer caso, el guión va pegado a la inicial de la palabra con la que comienza el parlamento, con la sangría de la primera línea del párrafo (es decir, texto «entrado»). En el segundo caso, va precedido de un espacio cuando comienza el inciso, y seguido de espacio cuando termina (este último guión sólo se emplea cuando el inciso está dentro del parlamento; cuando está situado al final nunca debe cerrarse).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos diez ejemplos recogen sus usos más frecuentes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—He descubierto que tengo cabeza y estoy empezando a leer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Oh, gracias. Muchas gracias por sus palabras —murmuró Jacqueline.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Somos muchos de familia —terció Agostino— y trabajamos todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Seguro que, a la larga —replicó Carlota con decisión—, todo se arreglará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Sophie, vuelve! —insistía Stingo—. He de hablar contigo ahora mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Y tú qué entiendes de eso? —saltó Stephen—. No has leído un verso en tu vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Con lo que me hubiera gustado escribir... —susurró—. Poesía. Ensayo. Una buena novela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Esto no puede continuar así. La cosa ha ido demasiado lejos —se levantó, al tiempo que se miraba las manos—. Tengo que sobreponerme, acabar con esta locura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Esto no puede continuar así. La cosa ha ido demasiado lejos. —Se levantó, al tiempo que se miraba las manos—. Tengo que sobreponerme, acabar con esta locura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Sí, amigo mío, me asombra tu valentía —dijo ella con aplomo. Y tras una breve pausa, añadió—: Admiro de veras tu sangre fría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Ya sé en qué está pensando —dijo la propietaria—: en el color rojo. Todos hacen lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un error inadmisible usar, a lo largo de una obra de narrativa, comillas de apertura y de cierre —que aparecen sistemáticamente en obras anglosajonas, alemanas y con frecuencia, aunque no siempre, en las italianas— en vez de guiones. Las comillas deben reservarse para los diálogos sueltos que aparecen dentro de una descripción larga del narrador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al contrario de lo que ocurre con frecuencia en obras anglosajonas e italianas, los diálogos en narrativa irán habitualmente en punto y aparte (excepto, claro está, cuando sean breves y vayan dentro de un párrafo que es preferible no dividir; véase el punto 5). Adviértase —y esta regla debe seguirse sin fisuras— que las comillas que aparecen en los diálogos del original se sustituyen sistemáticamente por guiones, como ya hemos dicho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resumamos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es preferible usar el guión largo (—) en vez del corto (-).&lt;br /&gt;Siempre el guión del comienzo de un parlamento va pegado a la primera palabra.&lt;br /&gt;— Me hubieran avisado con tiempo —dijo él. (incorrecto)&lt;br /&gt;—Me hubieran avisado con tiempo —dijo él. (correcto)&lt;br /&gt;Cuando el parlamento se termina con una acotación del narrador, el guión de cierre es superfluo, razón por la cual se elimina.&lt;br /&gt;—Me hubieran avisado con tiempo —dijo él—. (incorrecto)&lt;br /&gt;—Me hubieran avisado con tiempo —dijo él. (correcto)&lt;br /&gt;Cuando los guiones encierran la acotación de un narrador, siempre van pegados a ésta, y separados de las palabras del personaje.&lt;br /&gt;—Calmate—dijo—.Es así; las cosas siempre son así (incorrecto)&lt;br /&gt;—Calmate —dijo—. Es así; las cosas siempre son así (correcto)&lt;br /&gt;Debe figurar un punto de cierre luego de la acotación del narrador y antes de comenzar la nueva oración, aun cuando el parlamento previo del personaje termine con un signo de interrogación, de exclamación o con puntos suspensivos (todos signos que habitualmente reemplazan al punto).&lt;br /&gt;—¿Te fijaste? —le dije a Adela— Él tiene pelos, en las orejas. (incorrecto)&lt;br /&gt;—¿Te fijaste? —le dije a Adela—. Él tiene pelos, en las orejas. (correcto)&lt;br /&gt;Cuando la acotación está en medio una oración, y en caso de usar una coma, esta debe ir detrás del inciso del narrador, nunca antes.&lt;br /&gt;—Señora, —el tono de Núñez era casi dolorido— tenga a bien no perturbarme (incorrecto)&lt;br /&gt;—Señora —el tono de Núñez era casi dolorido—, tenga a bien no perturbarme (correcto)&lt;br /&gt;Cuando el inciso no tiene relación directa con el diálogo, hay dos posibilidades:&lt;br /&gt;Punto antes del inciso, que comienza con mayúscula.&lt;br /&gt;—No saqué ningún pasaje. —El que estaba de pie hizo una pausa. —Además, pensaba quedarme esta noche. (correcto)&lt;br /&gt;Punto después del inciso del narrador. En este caso, se está asumiendo que el verbo decir está implícito en la acotación.&lt;br /&gt;—No saqué ningún pasaje —el que estaba de pie hizo una pausa—. Además, pensaba quedarme esta noche. (correcto)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuente: &lt;a href="http://www.english-spanish-translator.org/spanish-language-topics/5009-reglas-para-utilizar-guiones-de-dialogo.html"&gt;www.english-spanish-translator.org&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-8066472525699537177?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/8066472525699537177/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/reglas-para-utilizar-guiones-de-dialogo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/8066472525699537177'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/8066472525699537177'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/reglas-para-utilizar-guiones-de-dialogo.html' title='Reglas para utilizar guiones de diálogo'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-5007428356791654979</id><published>2009-06-15T18:01:00.001-03:00</published><updated>2009-06-15T18:03:14.579-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mirian'/><title type='text'>El Paseo</title><content type='html'>Después de leer por enésima vez lo escrito y sin saber como proseguir decidió dar un paseo. Con su elegante abrigo y su sombrero abandonó por un rato su vida de lobo solitario, tomó el camino por la pendiente, a unos cien metros giró a la izquierda para seguir el estrecho sendero que bajaba hacia la playa seguro de que el fresco aire de la noche y el rumor del mar le traerían inspiración. &lt;br /&gt;Caminaba admirando la magnificencia del lugar cuando de la oscuridad emergió la figura lastimera de un viejo descalzo, cargando una bolsa tan sucia como los harapos que lo cubrían. En su mano derecha traía una vara muy larga que lo ayudaba a sostenerse mientras arrastraba pesadamente los pies e iba acompañado por dos perros, realmente parecía una figura bíblica. El anciano inclinó la cabeza en señal de saludo y luego se apartó cediéndole el paso. La estrechez de su figura, su escaso cabello revuelto y el olor que despedía le resultaron desagradables al punto de sentir un leve estremecimiento de asco. Le dirigió una mirada fría e insultante antes de continuar su paseo pero luego de haber dado unos pasos se volvió. El viejo, sucio, desvalido y patético, contrastaba terriblemente, como una anacronía, con la belleza del lugar. Quedó mirándolo fijamente mientras saboreaba con gusto la incomodidad del anciano, que seguía allí, con la mirada en el suelo, despersonalizado por su mansedumbre, esperando permiso para continuar arrastrando los pies.&lt;br /&gt;La poca indulgencia del caballero desarrollada hacia el género humano no incluía marginados, enclenques criaturas limosneras, hombres sin cuna devenidos ricos ni mujerzuelas. Detestaba todo parlamento sobre la igualdad, la vida sin injusticia y sin pobreza. ¡Pamplinas! Ante si tenía el símbolo casi perfecto del fracaso, alguien que no debería esperar ya de la vida ni una mínima ración de felicidad. La espalda encorvada del anciano portaba todo el cansancio de su existencia, sin embargo, ¿dónde radicaba  la fuerza motriz que lo impulsaba a seguir viviendo? Su desprecio casi enfermizo por los seres vulgares y decadentes, que terminan convertidos en despojos humanos inservibles, sin un designio supremo en esta vida, le corroía el alma incesantemente. La indignación, la ira iban tomando cuerpo, sus pensamientos iban adquiriendo un matiz cada vez más obsceno. De forma maligna imaginó como atar un nudo corredizo alrededor del cuello del infeliz y tirar hasta dejarlo inmóvil, otra opción sería lanzarse de manera rápida y brutal a golpearlo con su propia vara hasta destrozarle la cabeza…La cólera iba creciendo en su interior, se apoderaba poco a poco de todo su ser hasta hacerle arder el rostro como una hoguera. La cruel intolerancia siguió el curso en sus pensamientos…si le tapaba la boca podría ver sus ojos escapando de las órbitas y la expresión de espanto en su cara mientras era empujado hasta el borde del acantilado. Solo imaginar el cuerpo cayendo le proporcionó un inmenso placer.&lt;br /&gt;En su incomodidad el viejo se rascaba. Unos segundos después, acometido por una íntima sensación de peligro, comenzó a temblar. ¿Por qué el rostro sombrío de aquel hombre? ¿Y su mirada?...¡Oh! ¡Esa mirada! Una expresión de súbito horror se dibujó en el rostro del anciano…&lt;br /&gt;Dos horas más tarde el caballero, con paso tranquilo, regresaba bajo la luz de la luna. Faltando unos cincuenta metros echó una mirada en derredor, belleza absoluta y total era cuanto veían sus ojos,  a eso llamaba perfección. &lt;br /&gt;Ya casi llegando, envuelto en una rara sensación de felicidad, no se percató de los dos perros que  le salían al encuentro totalmente enfurecidos, los ojos brillaban en la oscuridad y sus fauces mostraban la voluntad y la necesidad de destrozar…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-5007428356791654979?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/5007428356791654979/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/el-paseo_15.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/5007428356791654979'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/5007428356791654979'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/el-paseo_15.html' title='El Paseo'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-1987477231110325936</id><published>2009-06-15T11:48:00.001-03:00</published><updated>2009-06-15T11:48:00.170-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Armorius'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Consignas'/><title type='text'>Consigna 22 de junio 2009</title><content type='html'>Vamos a trabajar con el thriller o policial.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Todorov enunció las propiedades del género en &lt;i&gt;Tipología del relato policial.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Lucida Grande'; font-style: normal; color: rgb(68, 68, 68); font-size: 11px; line-height: 16px; "&gt;"En la base de la novela de enigma encontramos una dualidad que va a guiarnos en su descripción. Esta novela no contiene una historia sino dos: la historia del crimen y la historia de la investigación. En su forma más pura, estas dos historias no tienen ningún punto en común. He aquí las primeras líneas de una historia 'pura': 'En una pequeña tarjeta verde se leen estas líneas escritas a máquina: 148, calle 71 Oeste: Odell Margaret. Asesinato. Estrangulada hacia las veintitrés horas. Departamento saqueado. Joyas robadas. Cuerpo descubierto por Amy Gibson, dama de compañía' (S. S. Van Dine, El crimen de la Canaria).&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Lucida Grande'; color: rgb(68, 68, 68); font-size: 11px; line-height: 16px; "&gt;La primera historia, la del crimen, ha concluido antes de que comience la segunda. Pero, ¿qué ocurre con la segunda? Poca cosa. Los personajes de esta segunda historia, la historia de la investigación, no actúan, aprenden. Nada puede ocurrirles; una regla del género postula la inmunidad del detective. No es posible imaginarse a Hércules Poirot o Philo Vance amenazados por un peligro, atacados, heridos ni, con mayor razón, muertos. Las ciento cincuenta páginas que separan el descubrimiento del crimen de la revelación del culpable están consagradas a un lento aprendizaje: se examina indicio tras indicio, pista tras pista. La novela policial tiende así hacia una estructura puramente geométrica: El crimen en el Orient Express (de Agatha Christie), por ejemplo, presenta doce personajes sospechosos, el libro consta de doce interrogatorios y, nuevamente, de otros doce capítulos, prólogo y epílogo (es decir, descubrimiento del crimen y descubrimiento del culpable).&lt;br /&gt;Esta segunda historia, la historia de la investigación, goza pues de un estatus muy particular. No es por azar si es contada frecuentemente por un amigo del detective, que reconoce explícitamente su propósito de escribir un libro: la historia consiste, en realidad, en explicar cómo puede cumplirse el relato mismo, cómo es escrito el libro mismo. La primera historia ignora enteramente el libro, es decir, no se reconoce nunca libresca (ningún autor de novelas policiales podría permitirse indicar el carácter imaginario de la historia, tal como ocurre en la "literatura"). La segunda historia, en cambio, está obligada no sólo a tener en cuenta la realidad del libro, sino que ella es precisamente la historia de ese mismo libro.&lt;br /&gt;Podemos caracterizar esas dos historias, además, diciendo que la primera, la del crimen, cuenta 'lo que efectivamente ocurrió', en tanto que la segunda, la de la investigación, explica 'cómo el lector (o el narrador) toma conocimiento de los hechos'. [...]"&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"    style="font-family:'Lucida Grande';font-size:100%;color:#444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 11px; line-height: 16px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si hay algo que no resiste ninguna clasificación taxativa eso es la literatura. El policial americano o también llamado policial negro invierte la tipología de Todorov: el detective puede ser el asesino y también morir.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Borges lo demuestra con maestría en &lt;i&gt;&lt;a href="http://www.apocatastasis.com/borges-la-muerte-y-la-brujula.php"&gt;La muerte y la Brújula&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Umberto Eco escribió el Nombre de la Rosa, disparador de la consigna que nos ocupará: &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Un asesinato en el scriptorium.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-1987477231110325936?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/1987477231110325936/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/consigna-22-de-junio-2009.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/1987477231110325936'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/1987477231110325936'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/consigna-22-de-junio-2009.html' title='Consigna 22 de junio 2009'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-4295545033895552663</id><published>2009-06-15T11:29:00.000-03:00</published><updated>2009-06-15T11:30:38.373-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mirian'/><title type='text'>La Santa y la Atea</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px; "&gt;Usted dice que le gusta hablar con Dios, ¿pero por qué?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Pues porque El está todo el tiempo conmigo, le puedo contar todo y siempre me escucha.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;La felicito, pero yo jamás he podido soportar el hablar y que no me respondan.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;El sí responde solo que con hechos y concede lo que merecemos.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;¿Y como hace para discutir si no está de acuerdo con los hechos o con lo concedido?&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;No se discute, se acata su voluntad y si alguna recompensa no recibimos nos será otorgada en la otra vida.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Pues mire Usted, yo vivo polemizando y tanto sufro en esta vida que si hay alguna recompensa para mi la quiero ahora.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-4295545033895552663?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/4295545033895552663/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/la-santa-y-la-atea.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/4295545033895552663'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/4295545033895552663'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/la-santa-y-la-atea.html' title='La Santa y la Atea'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-5458440482627049711</id><published>2009-06-15T11:27:00.000-03:00</published><updated>2009-06-15T11:28:51.911-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mirian'/><title type='text'>Buscando un consejo</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Una noche me preparaba para una cita cuando indecisa consulté a mis dos amigas sobre mi atuendo. Una me dijo:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;- Es un verdadero pecado esconder esas largas piernas. ¡Desecha el pantalón!&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;La otra en total desacuerdo replicó:&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;- Cuando entres al lugar con falda corta todos te mirarán  y si él no ha llegado, mientras esperas sola sentada a una mesa, más de uno te querrá invitar con una copa.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Fue la última vez que pedí consejo al respecto.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-5458440482627049711?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/5458440482627049711/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/buscando-un-consejo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/5458440482627049711'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/5458440482627049711'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/buscando-un-consejo.html' title='Buscando un consejo'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-2008976039975140914</id><published>2009-06-15T11:26:00.000-03:00</published><updated>2009-06-15T11:27:14.416-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mirian'/><title type='text'>Mi otro yo</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Transitaba mi vida amaneciendo de lecho en lecho hasta que apareciste para conducirme hasta el altar. Con un anillo fui atada a tu cama en agradable y novedosa sensación, pero he de confesarte que cada tanto el yo de otros tiempos me visita y me hace añorar aquella desfachatez de amanecer en distintos lechos… por ahora resisto. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-2008976039975140914?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/2008976039975140914/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/mi-otro-yo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/2008976039975140914'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/2008976039975140914'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/mi-otro-yo.html' title='Mi otro yo'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-5983610632399310175</id><published>2009-06-15T11:24:00.002-03:00</published><updated>2009-06-15T11:26:06.726-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mirian'/><title type='text'>Denuncia por pérdida</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Buen día, vengo acompañada de mi psicóloga a denunciar la pérdida de mi virginidad. Que conste, por favor,  que me fue arrebatada de forma ignominiosa. Me preparaban para entregarla a su debido tiempo, mis padres la custodiaban mientras yo me despedía poco a poco de mis muñecas. Pero uno de esos monstruos que circulan libremente entre nosotros aprovechó mi soledad camino a casa y entre golpes y forcejeos me la arrebató. Los médicos me trataron, mis padres y vecinos claman por justicia que no incluye la devolución de lo perdido pero Usted agente, con tantos años de servicio donde ha encontrado miles de kilos de drogas, decenas de asesinos y ladrones, cientos de objetos robados que incluyen documentos, joyas y hasta obras de arte, por favor trate de encontrar mi virginidad. Deje asentado mis datos: Ana Clara González,  11 años, DNI número…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-5983610632399310175?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/5983610632399310175/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/denuncia-por-perdida.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/5983610632399310175'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/5983610632399310175'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/denuncia-por-perdida.html' title='Denuncia por pérdida'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-8634644781998848486</id><published>2009-06-15T11:24:00.001-03:00</published><updated>2009-06-15T11:24:36.499-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mirian'/><title type='text'>Tu presencia</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Abro mis ojos y recorro los metros que separan el lecho del techo. Miro hacia la ventana cerrada tratando de adivinar la hora y el estado del tiempo. Con pereza imagino los pasos que me separan de la puerta, por último mis pupilas se detienen en ti, que estás a mi lado. Tal vez deberías ser el primero entre mis ojos y el mundo que me rodea pero este techo que hoy está, mañana puede ser sustituido y esa ventana me acompaña también ocasionalmente en cambio tu estarás conmigo aunque no hayan techos ni ventanas, ni puertas distantes varios pasos, estarás aun cuando no abro mis ojos…al menos eso espero.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-8634644781998848486?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/8634644781998848486/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/tu-presencia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/8634644781998848486'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/8634644781998848486'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/tu-presencia.html' title='Tu presencia'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-8329960448959178541</id><published>2009-06-15T11:17:00.002-03:00</published><updated>2009-06-15T11:23:12.930-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mirian'/><title type='text'>Justicia</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align: left;margin-right: 9.9pt; text-indent: 9pt; "&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Una noche llegaste tarde a casa envuelto en un perfume de mujer que no era el mío. Llorando comprendí que te habías transformado en un ladrón robando  mi fe en ti, revolcando tu fidelidad en otra cama. Hiciste a un lado, almenos por un rato, tú tantas veces repetida promesa de amor. Mi orgullo herido sangró mientras mi amor por ti enloquecía, así me mantuve mucho tiempo hasta que logré recuperar cierta cordura. Aplicando la Ley del Talión hice lo mismo para que me consideraras criminal, más olvidé que eres hombre y ahora estoy sin ti, formando parte del cortejo de mujeres impías, condenada como criminal por la misma sociedad que te absolvió. ¿Se hizo justicia?&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-8329960448959178541?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/8329960448959178541/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/justicia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/8329960448959178541'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/8329960448959178541'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/justicia.html' title='Justicia'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-5396227331765574158</id><published>2009-06-10T21:46:00.003-03:00</published><updated>2009-06-11T12:34:21.647-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Armorius'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Consignas'/><title type='text'>Consigna 15 de junio 2009</title><content type='html'>Puesto que ni Mirian ni Luis vinieron este lunes pasado y que Sergio tiene textos pendientes, queda para el próximo encuentro la misma consigna: escribir desde el sexo opuesto.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A pesar de que el lunes próximo es feriado, el Centro Cultural estará abierto.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Para no atrasarnos y diluirnos en postergaciones este lunes asistiré, como es habitual, para coordinar el encuentro.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Armorius&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-5396227331765574158?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/5396227331765574158/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/consigna-10-de-junio-2009.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/5396227331765574158'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/5396227331765574158'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/consigna-10-de-junio-2009.html' title='Consigna 15 de junio 2009'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-5450331592383891913</id><published>2009-06-02T14:50:00.004-03:00</published><updated>2009-06-02T15:04:55.641-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Armorius'/><title type='text'>La Biblioteca de Babel - JL Borges (Ficciones 1944)</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'times new roman';"&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Arial;"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;margin-top: 0px; margin-right: 40px; margin-bottom: 0px; margin-left: 40px; text-indent: 14.15pt; "&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;color:#000000;"&gt;&lt;i&gt;By this art you may contemplate&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;margin-top: 0px; margin-right: 40px; margin-bottom: 0px; margin-left: 40px; text-indent: 14.15pt; "&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;color:#000000;"&gt;&lt;i&gt; the variation of the 23  letters...&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;margin-top: 0px; margin-right: 40px; margin-bottom: 0px; margin-left: 40px; text-indent: 14.15pt; "&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;color:#000000;"&gt;&lt;i&gt;The Anathomy of Melancholy, part 2, sec. II, mem.  IV&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;El universo (que otros llaman la Biblioteca) se compone de un número indefinido, y&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;tal vez infinito, de galerías hexagonales, con vastos pozos de ventilación en el&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;medio, cercados por barandas bajísimas. Desde cualquier hexágono se ven los&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;pisos inferiores y superiores: interminablemente. La distribución de las galerías es&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;invariable. Veinte anaqueles, a cinco largos anaqueles por lado, cubren todos los&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;lados menos dos; su altura, que es la de los pisos, excede apenas la de un&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;bibliotecario normal. Una de las caras libres da a un angosto zaguán, que&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;desemboca en otra galería, idéntica a la primera y a todas. A izquierda y a&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;derecha del zaguán hay dos gabinetes minúsculos. Uno permite dormir de pie;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;otro, satisfacer las necesidades finales. Por ahí pasa la escalera espiral, que se&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;abisma y se eleva hacia lo remoto. En el zaguán hay un espejo, que fielmente&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;duplica las apariencias. Los hombres suelen inferir de ese espejo que la Biblioteca&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;no es infinita (si lo fuera realmente ¿a qué esa duplicación ilusoria?); yo prefiero&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;soñar que las superficies bruñidas figuran y prometen el infinito... La luz procede&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;de unas frutas esféricas que llevan el nombre de lámparas. Hay dos en cada&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;hexágono: transversales. La luz que emiten es insuficiente, incesante.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;Como todos los hombres de la Biblioteca, he viajado en mi juventud; he&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;peregrinado en busca de un libro, acaso del catálogo de catálogos; ahora que mis&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;ojos casi no pueden descifrar lo que escribo, me preparo a morir a unas pocas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;leguas del hexágono en que nací. Muerto, no faltarán manos piadosas que me&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;tiren por la baranda; mi sepultura será el aire insondable; mi cuerpo se hundirá&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;largamente y se corromperá y disolverá en el viento engendrado por la caída, que&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;es infinita. Yo afirmo que la Biblioteca es interminable. Los idealistas arguyen que&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;las salas hexagonales son una forma necesaria del espacio absoluto o, por lo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;menos, de nuestra intuición del espacio. Razonan que es inconcebible una sala&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;triangular o pentagonal. (Los místicos pretenden que el éxtasis les revela una&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;cámara circular con un gran libro circular de lomo continuo, que da toda la vuelta&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;de las paredes; pero su testimonio es sospechoso; sus palabras, oscuras. Ese&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;libro cíclico es Dios.) Básteme, por ahora, repetir el dictamen clásico: la Biblioteca&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;es una esfera cuyo centro cabal es cualquier hexágono, cuya circunferencia es&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;inaccesible.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;A cada uno de los muros de cada hexágono corresponden cinco anaqueles; cada &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;anaquel encierra treinta y dos libros de formato uniforme; cada libro es de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;cuatrocientas diez páginas; cada página, de cuarenta renglones; cada renglón, de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;unas ochenta letras de color negro. También hay letras en el dorso de cada libro;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;esas letras no indican o prefiguran lo que dirán las páginas. Sé que esa&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;inconexión, alguna vez, pareció misteriosa. Antes de resumir la solución (cuyo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;descubrimiento, a pesar de sus trágicas proyecciones, es quizá el hecho capital de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;la historia) quiero rememorar algunos axiomas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;El primero: la Biblioteca existe ab aeterno. De esa verdad cuyo colorario&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;inmediato es la eternidad futura del mundo, ninguna mente razonable puede&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;dudar. El hombre, el imperfecto bibliotecario, puede ser obra del azar o de los&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;demiurgos malévolos; el universo, con su elegante dotación de anaqueles, de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;tomos enigmáticos, de infatigables escaleras para el viajero y de letrinas para el&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;bibliotecario sentado, sólo puede ser obra de un dios. Para percibir la distancia&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;que hay entre lo divino y lo humano, basta comparar estos rudos símbolos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;trémulos que mi falible mano garabatea en la tapa de un libro, con las letras&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;orgánicas del interior: puntuales, delicadas, negrísimas, inimitablemente&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;simétricas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;El segundo: el número de símbolos ortográficos es veinticinco. Esa comprobación &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;permitió, hace trescientos años, formular una teoría general de la Biblioteca y&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;resolver satisfactoriamente el problema que ninguna conjetura había descifrado: la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;naturaleza informe y caótica de casi todos los libros. Uno, que mi padre vio en un&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;hexágono del circuito quince noventa y cuatro, constaba de las letras MCV&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;perversamente repetidas desde el renglón primero hasta el último. Otro  (muy &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;consultado en esta zona) es un mero laberinto de letras, pero la página penúltima&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;dice «Oh tiempo tus pirámides». Ya se sabe: por una línea razonable o una recta&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;noticia hay leguas de insensatas cacofonías, de fárragos verbales y de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;incoherencias. (Yo sé de una región cerril cuyos bibliotecarios repudian la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;supersticiosa y vana costumbre de buscar sentido en los libros y la equiparan a la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;de buscarlo en los sueños o en las líneas caóticas de la mano... Admiten que los&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;inventores de la escritura imitaron los veinticinco símbolos naturales, pero&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;sostienen que esa aplicación es casual y que los libros nada significan en sí. Ese&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;dictamen, ya veremos no es del todo falaz.)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;Durante mucho tiempo se creyó que esos libros impenetrables correspondían a&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;lenguas pretéritas o remotas. Es verdad que los hombres más antiguos, los&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;primeros bibliotecarios, usaban un lenguaje asaz diferente del que hablamos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;ahora; es verdad que unas millas a la derecha la lengua es dialectal y que noventa&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;pisos más arriba, es incomprensible. Todo eso, lo repito, es verdad, pero&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;cuatrocientas diez páginas de inalterables MCV no pueden corresponder a ningún &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;idioma, por dialectal o rudimentario que sea. Algunos insinuaron que cada letra&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;podía influir en la subsiguiente y que el valor de MCV en la tercera línea de la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;página 71 no era el que puede tener la misma serie en otra posición de otra&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;página, pero esa vaga tesis no prosperó. Otros pensaron en criptografías;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;universalmente esa conjetura ha sido aceptada, aunque no en el sentido en que la formularon sus inventores.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;Hace quinientos años, el jefe de un hexágono superior dio con un libro tan confuso&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;como los otros, pero que tenía casi dos hojas de líneas homogéneas. Mostró su&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;hallazgo a un descifrador ambulante, que le dijo que estaban redactadas en&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;portugués; otros le dijeron que en yiddish. Antes de un siglo pudo establecerse el&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;idioma: un dialecto samoyedo-lituano del guaraní, con inflexiones de árabe clásico.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;También se descifró el contenido: nociones de análisis combinatorio, ilustradas por&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;ejemplos de variaciones con repetición ilimitada. Esos ejemplos permitieron que&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;un bibliotecario de genio descubriera la ley fundamental de la Biblioteca. Este&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;pensador observó que todos los libros, por diversos que sean, constan de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;elementos iguales: el espacio, el punto, la coma, las veintidós letras del alfabeto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;También alegó un hecho que todos los viajeros han confirmado: No hay en la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;vasta Biblioteca, dos libros idénticos. De esas premisas incontrovertibles dedujo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;que la Biblioteca es total y que sus anaqueles registran todas las posibles&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;combinaciones de los veintitantos símbolos ortográficos (número, aunque&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;vastísimo, no infinito) o sea todo lo que es dable expresar: en todos los idiomas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;Todo: la historia minuciosa del porvenir, las autobiografías de los arcángeles, el&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;catálogo fiel de la Biblioteca, miles y miles de catálogos falsos, la demostración de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;la falacia de esos catálogos, la demostración de la falacia del catálogo verdadero,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;el evangelio gnóstico de Basilides, el comentario de ese evangelio, el comentario&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;del comentario de ese evangelio, la relación verídica de tu muerte, la versión de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;cada libro a todas las lenguas, las interpolaciones de cada libro en todos los libros,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;el tratado que Beda pudo escribir (y no escribió) sobre la mitología de los sajones,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;los libros perdidos de Tácito.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;Cuando se proclamó que la Biblioteca abarcaba todos los libros, la primera&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;impresión fue de extravagante felicidad. Todos los hombres se sintieron señores&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;de un tesoro intacto y secreto. No había problema personal o mundial cuya&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;elocuente solución no existiera en algún hexágono. El universo estaba justificado,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;el universo bruscamente usurpó las dimensiones ilimitadas de la esperanza. En&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;aquel tiempo se habló mucho de las Vindicaciones: libros de apología y de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;profecía, que para siempre vindicaban los actos de cada hombre del universo y&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;guardaban arcanos prodigiosos para su porvenir. Miles de codiciosos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;abandonaron el dulce hexágono natal y se lanzaron escaleras arriba, urgidos por&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;el vano propósito de encontrar su Vindicación. Esos peregrinos disputaban en los&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;corredores estrechos, proferían oscuras maldiciones, se estrangulaban en las&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;escaleras divinas, arrojaban los libros engañosos al fondo de los túneles, morían&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;despeñados por los hombres de regiones remotas. Otros se enloquecieron... Las&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;Vindicaciones existen (yo he visto dos que se refieren a personas del porvenir, a&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;personas acaso no imaginarias) pero los buscadores no recordaban que la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;posibilidad de que un hombre encuentre la suya, o alguna pérfida variación de la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;suya, es computable en cero.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;También se esperó entonces la aclaración de los misterios básicos de la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;humanidad: el origen de la Biblioteca y del tiempo. Es verosímil que esos graves&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;misterios puedan explicarse en palabras: si no basta el lenguaje de los filósofos, la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;multiforme Biblioteca habrá producido el idioma inaudito que se requiere y los&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;vocabularios y gramáticas de ese idioma. Hace ya cuatro siglos que los hombres&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;fatigan los hexágonos... Hay buscadores oficiales, inquisidores. Yo los he visto en&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;el desempeño de su función: llegan siempre rendidos; hablan de una escalera sin&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;peldaños que casi los mató; hablan de galerías y de escaleras con el bibliotecario;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;alguna vez, toman el libro más cercano y lo hojean, en busca de palabras infames.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;Visiblemente, nadie espera descubrir nada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;A la desaforada esperanza, sucedió, como es natural, una depresión excesiva. La&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;certidumbre de que algún anaquel en algún hexágono encerraba libros preciosos y&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;de que esos libros preciosos eran inaccesibles, pareció casi intolerable. Una secta&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;blasfema sugirió que cesaran las buscas y que todos los hombres barajaran letras&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;y símbolos, hasta construir, mediante un improbable don del azar, esos libros&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;canónicos. Las autoridades se vieron obligadas a promulgar órdenes severas. La&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;secta desapareció, pero en mi niñez he visto hombres viejos que largamente se &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;ocultaban en las letrinas, con unos discos de metal en un cubilete prohibido, y&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;débilmente remedaban el divino desorden.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;Otros, inversamente, creyeron que lo primordial era eliminar las obras inútiles.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;Invadían los hexágonos, exhibían credenciales no siempre falsas, hojeaban con&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;fastidio un volumen y condenaban anaqueles enteros: a su furor higiénico,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;ascético, se debe la insensata perdición de millones de libros. Su nombre es&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;execrado, pero quienes deploran los «tesoros» que su frenesí destruyó, negligen&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;dos hechos notorios. Uno: la Biblioteca es tan enorme que toda reducción de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;origen humano resulta infinitesimal. Otro: cada ejemplar es único, irreemplazable, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;pero (como la Biblioteca es total) hay siempre varios centenares de miles de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;facsímiles imperfectos: de obras que no difieren sino por una letra o por una coma.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;Contra la opinión general, me atrevo a suponer que las consecuencias de las&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;depredaciones cometidas por los Purificadores, han sido exageradas por el horror&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;que esos fanáticos provocaron. Los urgía el delirio de conquistar los libros del&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;Hexágono Carmesí: libros de formato menor que los naturales; omnipotentes,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;ilustrados y mágicos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Arial;"&gt;&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;También sabemos de otra superstición de aquel tiempo: la del Hombre del Libro.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;En algún anaquel de algún hexágono (razonaron los hombres) debe existir un libro&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;que sea la cifra y el compendio perfecto de todos los demás: algún bibliotecario lo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;ha recorrido y es análogo a un dios. En el lenguaje de esta zona persisten aún&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;vestigios del culto de ese funcionario remoto. Muchos peregrinaron en busca de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;Él. Durante un siglo fatigaron en vano los más diversos rumbos. ¿Cómo localizar&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;el venerado hexágono secreto que lo hospedaba? Alguien propuso un método&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;regresivo: Para localizar el libro A, consultar previamente un libro B que indique el&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;sitio de A; para localizar el libro B, consultar previamente un libro C, y así hasta lo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;infinito... En aventuras de ésas, he prodigado y consumido mis años. No me&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;parece inverosímil que en algún anaquel del universo haya un libro total; ruego a&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;los dioses ignorados que un hombre -¡uno solo, aunque sea, hace miles de años!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;- lo haya examinado y leído. Si el honor y la sabiduría y la felicidad no son para mí,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;que sean para otros. Que el cielo exista, aunque mi lugar sea el infierno. Que yo &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;sea ultrajado y aniquilado, pero que en un instante, en un ser, Tu enorme&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;Biblioteca se justifique.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;Afirman los impíos que el disparate es normal en la Biblioteca y que lo razonable &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;(y aún la humilde y pura coherencia) es una casi milagrosa excepción. Hablan (lo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;sé) de «la Biblioteca febril, cuyos azarosos volúmenes corren el incesante albur de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;cambiarse en otros y que todo lo afirman, lo niegan y lo confunden como una&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;divinidad que delira». Esas palabras que no sólo denuncian el desorden sino que&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;lo ejemplifican también, notoriamente prueban su gusto pésimo y su desesperada&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;ignorancia. En efecto, la Biblioteca incluye todas las estructuras verbales, todas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;las variaciones que permiten los veinticinco símbolos ortográficos, pero no un solo &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;disparate absoluto. Inútil observar que el mejor volumen de los muchos hexágonos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;que administro se titula «Trueno peinado», y otro «El calambre de yeso» y otro&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;«Axaxaxas mlö». Esas proposiciones, a primera vista incoherentes, sin duda son&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;capaces de una justificación criptográfica o alegórica; esa justificación es verbal y,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;ex hypothesi, ya figura en la Biblioteca. No puedo combinar unos caracteres&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;dhcmrlchtdj que la divina Biblioteca no haya previsto y que en alguna de sus&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;lenguas secretas no encierren un terrible sentido. Nadie puede articular una sílaba&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;que no esté llena de ternuras y de temores; que no sea en alguno de esos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;lenguajes el nombre poderoso de un dios. Hablar es incurrir en tautologías. Esta&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;epístola inútil y palabrera ya existe en uno de los treinta volúmenes de los cinco&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;anaqueles de uno de los incontables hexágonos, y también su refutación. (Un&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;número n de lenguajes posibles usa el mismo vocabulario; en algunos, el símbolo &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;biblioteca admite la correcta definición ubicuo y perdurable sistema de galerías&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;hexagonales, pero biblioteca es pan o pirámide o cualquier otra cosa, y las siete&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;palabras que la definen tienen otro valor. Tú, que me lees, ¿estás seguro de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;entender mi lenguaje?).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;La escritura metódica me distrae de la presente condición de los hombres. La&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;certidumbre de que todo está escrito nos anula o nos afantasma. Yo conozco&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;distritos en que los jóvenes se prosternan ante los libros y besan con barbarie las&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;páginas, pero no saben descifrar una sola letra. Las epidemias, las discordias&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;heréticas, las peregrinaciones que inevitablemente degeneran en bandolerismo,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;han diezmado la población. Creo haber mencionado los suicidios, cada año más&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;frecuentes. Quizá me engañen la vejez y el temor, pero sospecho que la especie&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;humana - la única - está por extinguirse y que la Biblioteca perdurará: iluminada,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;solitaria, infinita, perfectamente inmóvil, armada de volúmenes preciosos, inútil,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;incorruptible, secreta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;Acabo de escribir infinita. No he interpolado ese adjetivo por una costumbre&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;retórica; digo que no es ilógico pensar que el mundo es infinito. Quienes lo juzgan&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;limitado, postulan que en lugares remotos los corredores y escaleras y hexágonos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;pueden inconcebiblemente cesar, lo cual es absurdo. Quienes la imaginan sin&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;límites, olvidan que los tiene el número posible de libros. Yo me atrevo a insinuar&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;esta solución del antiguo problema: La Biblioteca es ilimitada y periódica. Si un&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;eterno viajero la atravesara en cualquier dirección, comprobaría al cabo de los&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;siglos que los mismos volúmenes se repiten en el mismo desorden (que, repetido,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;sería un orden: el Orden). Mi soledad se alegra con esa elegante esperanza.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-5450331592383891913?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/5450331592383891913/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/la-biblioteca-de-babel-jl-borges_02.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/5450331592383891913'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/5450331592383891913'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/la-biblioteca-de-babel-jl-borges_02.html' title='La Biblioteca de Babel - JL Borges (Ficciones 1944)'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-144800078748809572</id><published>2009-06-02T10:41:00.002-03:00</published><updated>2009-06-02T11:21:30.904-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Armorius'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Consignas'/><title type='text'>Consigna para el 8 de junio de 2009</title><content type='html'>Escribir un texto en primera persona desde el sexo opuesto.&lt;br /&gt;Este ejercicio apunta a lograr personajes veraces y creibles, no ya desde lo que hacen sino desde lo que son. Para conseguir aquella credibilidad habrán de vencer los diferentes tabúes sociales y los propios.&lt;br /&gt;Puede ser un monólogo, un diálogo, etc., pero en primera persona femenino si el escritor es masculino y viceversa; una especie de travestismo literario.&lt;br /&gt;Luego podrán ir al psicólogo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-144800078748809572?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/144800078748809572/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/consigna-para-el-8-de-junio-de-2009.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/144800078748809572'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/144800078748809572'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/06/consigna-para-el-8-de-junio-de-2009.html' title='Consigna para el 8 de junio de 2009'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-8629946327985523916</id><published>2009-05-29T17:40:00.002-03:00</published><updated>2009-06-02T11:21:30.904-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Armorius'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Consignas'/><title type='text'>Consigna 01.06.09</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SiBI6HTj9WI/AAAAAAAABg8/FD6nk13y84I/s1600-h/zapatos+de+labirego.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 266px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SiBI6HTj9WI/AAAAAAAABg8/FD6nk13y84I/s320/zapatos+de+labirego.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5341349321292117346" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;color:#000080;"&gt;Escribir un relato  usando la imagen que se adjunta como disparador; es un cuadro de Van  Gogh.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 128); font-family: Calibri; "&gt;Sergio en particular y además (si puede), tiene el encargo de  relatar un beso. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 128); font-family: Calibri; "&gt;Tal como lo hicieron ustedes anteriormente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;color:#000080;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 128); font-family: Calibri;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-8629946327985523916?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/8629946327985523916/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/05/consigna-010609.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/8629946327985523916'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/8629946327985523916'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/05/consigna-010609.html' title='Consigna 01.06.09'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SiBI6HTj9WI/AAAAAAAABg8/FD6nk13y84I/s72-c/zapatos+de+labirego.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-4064774235557911514</id><published>2009-05-29T17:27:00.002-03:00</published><updated>2009-05-29T17:36:45.687-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Armorius'/><title type='text'>Saramago y la puntuación</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SiBHUvMzfSI/AAAAAAAABg0/Z0mFISRhffo/s1600-h/libros_1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 252px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SiBHUvMzfSI/AAAAAAAABg0/Z0mFISRhffo/s320/libros_1.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5341347579654536482" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La verdad es que quien se enfrenta con un libro mío, en especial con las novelas, se encuentra en una situación un poco complicada porque yo eliminé toda puntuación. Incluso cuando aparece un punto o una coma, no son señales de puntuación sino son señales de pausa al igual que en la música. Pienso, por lo menos yo lo tengo claro (aunque tampoco quiero que todo el mundo piense igual), pienso que nosotros hablamos como si estuviéramos haciendo música porque la música y la palabra, el hecho de hablar, se hace con sonidos y con pausas. La música más espiritual o la música de peor calidad tiene pausas y sonidos. Cuando yo elimino, prácticamente, toda la puntuación busco que el lector no lea pasivamente sino que construya el texto, gracias a esa voz que debe estar escuchando. Yo propongo al lector un texto incompleto. Aunque todas las palabras que yo quiero se encuentran allí, el texto está incompleto porque le falta esa convención que son los signos de puntuación. El lector cuando lee, debe saber qué está leyendo para recibir todo lo que hay en el texto. Aunque, a primera vista parezca oculto, está allí, si él puede escuchar la voz que habla dentro de su cabeza. El escritor igual que el pintor o el músico, va borrando los rastros que dejó; razón por la que el lector tendrá que abrir una ruta, una huella que jamás coincidirá con la del escritor. Serán otras dudas, otras pausas, otras hipótesis.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Fuente: &lt;a href="http://saramago.blogspot.com/2005/01/por-qu-sin-signos-de-puntuacin.html"&gt;Saramago, opiniones&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Publicado en EnColombia.com&lt;br /&gt;Tamara Andrea Peña Porras&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-4064774235557911514?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/4064774235557911514/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/05/saramago-y-la-puntuacion.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/4064774235557911514'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/4064774235557911514'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/05/saramago-y-la-puntuacion.html' title='Saramago y la puntuación'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SiBHUvMzfSI/AAAAAAAABg0/Z0mFISRhffo/s72-c/libros_1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4638325889718847060.post-3959181342572979633</id><published>2009-05-28T17:58:00.004-03:00</published><updated>2009-05-29T17:31:21.040-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Armorius'/><title type='text'>La historia pasa por otro lado</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_NmEiMPuTG-4/R886RkA5qaI/AAAAAAAAAb4/0XTp1yJSpe0/s320/desierto.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 210px; height: 320px;" src="http://bp0.blogger.com/_NmEiMPuTG-4/R886RkA5qaI/AAAAAAAAAb4/0XTp1yJSpe0/s320/desierto.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hace muchos años que vine a vivir a este punto del desierto.&lt;br /&gt;Tantos que ya no recuerdo.&lt;br /&gt;Fue cuando, bueno, ya saben.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los grandes desiertos como éste son como el universo: su centro está en cualquier parte y su circunferencia en ninguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es, estoy en el medio de la nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ustedes se preguntarán cómo vivo y les diré que subsisto.&lt;br /&gt;Tengo un pozo por donde corre el agua fresca de un río subterráneo. A veces suelo pescar algún pez, de veras. Crío cabras y debo decir orgulloso que he triunfado en el cultivo de ciertas frutas y hortalizas como, pero ahí está otra vez, hace ya varios días que va y viene sobre el horizonte del desierto. Al principio creí que eran camellos, pero el horizonte está tan lejos que no es posible.&lt;br /&gt;Un punto gris, como una roca muy grande que se ensanchaba y contraía (por este motivo descarté esa posibilidad).&lt;br /&gt;Ahí está, bien nítido, como subrayando el horizonte, qué será.&lt;br /&gt;La noche anterior parecía una procesión de brasas, de ese color sangre, no sé si me explico.&lt;br /&gt;Pero ahora mismo está aumentando de tamaño; la realidad es que se está acercando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, no sabría decirles qué es y que cada vez está más cerca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Será gente, tal vez.&lt;br /&gt;Vendrán a buscarme, querrán que les diga, antes muerto.&lt;br /&gt;Y si viniera alguna mujer adentro, podríamos negociar y entonces les diría, a cambio de una hermosa mujer de vientre fértil y unos cuantos, mierda, se está encogiendo, se afina, pierde espesor, se aleja, se fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les decía que había triunfado en el cultivo de frutas y hortalizas, también me alimento de peces aunque les parezca mentira, ya lo dije, creo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4638325889718847060-3959181342572979633?l=tallerescriturawi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/feeds/3959181342572979633/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/05/la-historia-pasa-por-otro-lado.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/3959181342572979633'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4638325889718847060/posts/default/3959181342572979633'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerescriturawi.blogspot.com/2009/05/la-historia-pasa-por-otro-lado.html' title='La historia pasa por otro lado'/><author><name>El Burgués Apóstata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657896306645037243</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_NmEiMPuTG-4/SUfrjf3RBfI/AAAAAAAABQk/vgCv8HjRInk/S220/MartyFeldmanIgor.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_NmEiMPuTG-4/R886RkA5qaI/AAAAAAAAAb4/0XTp1yJSpe0/s72-c/desierto.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry></feed>
